26 mar 2007

El peso de la ley (o por qué la obesidad debería ser ilegal)



Tiempo atrás hubo un caso particular cuya protagonista fue una mujer obesa.
Amarillistas como son, los noticieros anunciaban conmovidos la discriminación que había sufrido una señora excedida de peso por una aerolínea, la cual pretendía -por meras cuestiones de seguridad y comodidad- cobrarle dos boletos en lugar de uno.
Como todos sabemos, este tipo de sucesos son la génesis de una inmensa y tórrida bola mediática, no falto por tanto quien acuse a este tipo de actitudes -mas bien a la conducta discriminatoria- etiologías indiscutibles de desórdenes alimenticios y muertes súbitas de modelos. Irónicamente, obitan muchas más personas por complicaciones cardiovasculares asociadas con el sobrepeso que de anorexia nerviosa o bulimia.
Raudamente una congregación de justicieros urbanos sin nada mejor que hacer, empezó a hacer oír su reclamo y la cuestión de la obesidad se hizo cotidiana. A la semana de abordar este tema, la gente obesa había sido reconocida “discapacitada”. Y he aquí el gran error.
La discapacidad es azarosa, inevitable, irreversible. Es una mutación genética, un accidente, un fármaco teratogénico, un error médico.
La gordura, en cambio, excepto por un puñado de causas, es una elección. Y yo no comprendo bien que pretendía esta mujer.
Acaso la aerolínea en cuestión debería perder un boleto, dinero o seguridad porque esta mujer había decidido comer hasta perder la forma humana?
Es justo la persona que viajaba al lado suyo soportara todo el viaje la sorda y constante presión y temperatura de millones de centímetros cúbicos de tejido adiposo tapizados con piel seborreica porque la señora no había tenido la voluntad de someterse a una dieta y la tenacidad de hacer ejercicio físico?
La realidad es que para que los gordos viajen cómodos, deberían hacer aviones con menos capacidad de asientos. Considerando el la relación:
Precio de cada boleto= Costo del viaje para la aerolínea
Cantidad de Pasajeros
es fácilmente inferible que la única manera de amortizar un viaje con menos capacidad es aumentando el precio del boleto. Este ajuste recaería sobre todos los pasajeros, incluyo aquellas personas que no son gordos, los cuales estarían entonces no solo gastando dinero extra injustamente, sino fomentando que los señores con un índice de masa corporal mayor a 30 se sigan atiborrando eternamente de carbohidratos simples y grasas saturadas.
Los gordos esperan el trato común, pero al mismo tiempo argumentan sufrir de su gordura. Dicen ser discriminados, pero luego lo exigen. Quieren que todos los negocios de ropa tengan pantalones del tamaño de una canadiense para 5 personas, rampas, modelar, bailar danza clásica, el asiento del colectivo. Quieren que les creamos cuando dicen “pero si yo no como nada, apenas poquitito así” mientras forman con sus deditos rechonchos un círculo inverosímil.
Invierten sus energías en que el resto de la sociedad acepte su enfermizo comportamiento como algo natural y saludable, y no en someterse a un plan de alimentación sensato.
En España, por ejemplo, hay una cantidad de 8.306 muertes al año a raíz del consumo de drogas; sin embargo la cantidad de defunciones por patologías relacionadas con la obesidad alcanza la alarmante cifra de 30.000.

Ahora bien, la acción de consumir drogas, venderlas o simplemente poseerlas es declarado ilegal según las normas que rigen nuestra nación primando, entonces, el cuidado de la salud por sobre el placer químico. Y esto me lleva al gran interrogante, por qué la venta de alimentos hacia la gente obesa o simplemente la obesidad no constituye un delito?

Fomentar y aceptar la obesidad es ser cómplice de una muerte, proveerle comida a un obeso es acelerar el proceso. Por eso creo que ser obeso es ilegal, y que -amén de ser tratado como una enfermedad terminal- debería ser procesado por la justicia y pasible de una (edulcorada) condena.

Todo con el objeto de consolidar la paz interior, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino. Mínimo.

9 mar 2007

Las Góndolas y el Romance



Estaba en la cola del supermercado, leyendo un apunte de anemias y escuchando un disco viejo de Liquid Tension para así hacer más llevadera la espera (SIEMPRE elijo la cola que más tarda, la que tiene cajeras con debilidad mental más severa, las de las viejas que se olvidan cosas y las van a buscar, la de la gente que no se decide si pagar su compra de $ 47 en dos o tres cuotas con tarjeta y piden que les calculen los intereses...) cuando de golpe, lo advertí.

No sé si llamarlo sexto sentido, hiperdensidad de dermatomas o barestesia exquisita; si estar o no orgullosa de tener ese nivel de percepción, pero, inequivocablemente, esa persona que se acababa de ubicar atrás mío en la fila era un joven. Y era del tipo de los que me gustan a mí.

Pasaron dos señoras gordas, inmensas. Una estaba con la hija y no pude sacar ninguna conclusión porque mi miopía galopante me lo impidió. La segunda, la que estaba justo adelante mío, me dio mucha pena porque llevaba dos frascos GRANDES de shampoo Suave, otro frasco familiar de crema Hinds, yerba Cachamai y un edulcorante líquido del tamaño de un silo de sorgo.

Es que siempre me pasa. Ir al supermercado me hace encontrar con tantos aspectos de mi persona que vuelvo con la psique fragmentada, de la misma manera que cuando iba a terapia.

Por ejemplo, cuando veo un viejito que lleva un yogur entero y nada más, o un albañil que lleva un paquete de galletitas de agua, o una pareja muy joven con una bolsa de pañales de los más chicos y baratos no puedo evitar romperme en mil pedazos por dentro. Ese producto solito, en la línea de cajas, la persona que generalmente tiene el importe justo... me da todo como una idea de desierto o de desolación que me entristece horrores. Asocio, estúpidamente, la felicidad con el consumo. Entonces me contengo las lágrimas, me recrimino ser tan imbécil, me río de mi patetismo, me pierdo en lo que estaba leyendo, tengo que volver a mirar el primer cuadro porque no registré ninguna de las 4 hojas que pasé.

Ah, y el muchacho.
Está buenisimo tener la certeza de que alguien te gusta sin haberlo visto. Es genial hacer fuerza para no imaginarte la cara, ni retorcer el cuello para ver qué lleva en el changuito. Está bueno saber (o creer) que él también te está mirando y que está esperando que te des vuelta porque también se está conteniendo las ganas de ver cómo sos. Y seducir de espaldas, sutilmente, sin caer en la vulgaridad.

Y está bueno que cuando, finalmente, te das vuelta, sea lindo y que el cruce de miradas se vuelva un rayo láser que haga que hasta la cajera se sienta incómoda. Es perfecto que (pocas veces me pasan esas cosas) la serie de pasos sacarse los auriculares-abrir la mochila-sacar la billetera- sacar el documento- sacar la tarjeta se lleve a cabo con una coordinación perfecta y aceitada, sin cables que se enreden, sin un corpiño que se salga de la mochila o sin la billetera manchada con algún gel anestésico para la boca que tuvo necesariamente que abrirse minutos antes.

Está bueno mirarlo una sola vez y prometerle amor eterno en esa mirada para luego estudiarlo de reojo, retirarte ignorándolo por completo, hacerte la superada y encarar la puerta con 9 bolsas; parar en la vereda, reacomodarlas, sentirte incapaz, vencida, pesadumbrada. Y que -claro- venga él, gentil, misericordioso y galante a ofrecerte su ayuda.

En un minuto pensé y me proyecté todo lo que pude: imaginé que me ayudaba, que llegábamos hasta mi casa, que subía, que teníamos sexo desenfrenado, que nos poníamos de novios, nos casábamos y teníamos hijos.

Y me imaginé la mueca de desilusión en la cara de mis hijos al contarles que a papá lo había conocido en el Coto.

Le dije "Gracias, yo me arreglo", un poco indiferente, procurando entonces que él supusiera que se había hecho la película solo.
Después Hugo, el encargado de mi edificio, me ayudó a subir las bolsas hasta mi departamento.



1 mar 2007

Matemática Aplicada

Gracias lengua por tu aporte. De verdad quedó más bonito.
Básicamente, existen dos maneras de tomarse la vida: complicándosela o no.

Mas allá del entorno, competencias y condicionantes que nos hayan tocado en suerte, las personas tendemos a distribuírnos bajo la órbita de dos rótulos que definen a su vez dos grupos sociales principales: el de la gente práctica y el de la gente compleja.

Los prácticos parecen haber abrazado categóricamente el postulado de geometría euclidiana que enuncia que la menor distancia entre dos puntos es una recta.

Así, sus procedimientos son en general sencillos, definidos y contundentes; no suelen hacerse demasiados cuestionamientos y filosofía les aburre o les parece inútil.

No conciben, por ejemplo, la idea de depresión endógena: si uno les cuenta que está mal, triste o desesperanzado, la pregunta de rigor es “qué te paso?”. Si, ante esto, contestamos que nada -aunque tengamos conductas netamente suicidas- ellos desestimarán el problema. En su cabeza, las cosas funcionan así: si no te pasa nada, no tenés por qué estar mal.
Si, en cambio contestamos que nos peleamos con nuestro novio, rematan con un “es un tarado, dejalo”.Y punto.

Si bien son buenos compañeros de viaje o aventuras debido a su impecable organización, las charlas de bar con ellos pueden ser aburridísimas: sencillamente se limitan a contar qué hicieron o qué van a hacer, y la idea de inventar una teoría o adivinarles nombres e historias a la gente le parece delirante o loca.

Trabajan para ganarse la vida y es muy probable que cumplan eficazmente con su tarea, pero de ninguna manera se les ocurriría agregar valor a su labor o proponer ideas innovadoras.

Del mismo modo, durante su etapa académica, estudian “para el exámen” y a veces hasta son alumnos destacados, pero su inquiteud llega hasta donde el programa de la materia y no atinan a leer un capítulo extracurricular jamás.

En algún momento, debo confesarlo, admiré a los de este grupo. Quise yo también ser así de práctica, así de clara, así de simple. Quise su aparente paz interior o su adolescencia sin turbulencias escuchando Luis Miguel. Y una relación de pareja sana, cuidar sobrinos o divertirme con menos. Y quise esa cosa llegar a la misma conclusiones a las que yo finalmente llegaba, pero con los tiempos invertidos por ellos.



Porque después están los otros. Los complejos. Los que desdibujan ese trayecto entre dos puntos dejando de lado la geometría que aprendieron en la escuela con su idea facilista de un espacio plano. Aquí, claro, consideramos:

Los que tienen un blog (fotolog computa para el grupo anterior).
Los que se cuestionan cosas del calibre “para qué vine al mundo?” todos los días.
Los que sufren de más, reiteradamente, o sin causa aparente.
Los que leen lo que les gusta o interesa, aunque sepan que en el parcial les a tomar otra cosa.
Los que pueden estar horas inventando una teoría de borrachos que no sirve para nada.
Los que piensan en todas las posibles consecuencias antes de ejecutar algo, aunque no esté en sus planes próximos ejecutar nada.
Los que se psicoanalizan.


Y a mí, hoy por hoy, estas personas me parecen más interesantes. Me seducen, me conmueven, me resultan enriquecedoras. Me gustan porque son más divertidas, más emocionantes, porque tienen la cuota de conflicto necesaria.

O porque -en realidad- son los dueños de la verdad absoluta: como bien propone la Teoría de Relatividad General con su idea de un espacio-tiempo curvado, la mínima distancia entre dos puntos deja ya de ser una recta. Y allí, entre esos puntos de inflexión, se esconden todos los secretos del universo.






19 feb 2007

Soy tan lista

Para tener una somera idea de quien soy yo, basta nada más con mirar el crisol de música que tengo guardada en mi reproductor de mp3. Hoy, por ejemplo, amenicé el día con una lista que incluía:

a) “Beware”, de Deftones
b) “Verbo Carne”, por Gustavo Cerati (la versión de Episodios Sinfónicos)
c) “Eiti Leda”, por Fabiana Cantilo y Gustavo Cerati
d) “El Salmon”, cantado por el Indio Solari (del tributo a Calamaro)
e) “Twisted Nerve”, de Damián Rice (el tema del silbido de Kill Bill)
f) “Me das cada día mas”, de Valeria Lynch.
g) “A certain Shade of Green”, de Incubus
h) “Magic Box”, de Incubus
i) “Garganta con Arena”, de Cacho Castaña
j) “Guilty”, de Russ Colombo (de la banda sonora de Amelie)
k) “La Valse D'Amélie “ (idem)

TODO el bendito día escuchando esa listita.

Mis conclusiones ad hoc son:

a) Fui una imbécil al perderme el recital de Deftones y por ende una de las pocas posibilidades que tengo al año de rememorar mi época de hardcore y newmetal.

b) El Hombre de Mi Vida, tiene que tener la voz de Gustavo Cerati.

c) Si mi vida da un giro y vuelco a la homosexualidad, mi pareja tendra la voz de Fabiana Cantilo

c bis) Cómo dos personas con nombres tan rasos como Gustavo y Fabiana pueden cantar tan dolorosamente lindo?

d) La voz del Indio me pone entre contenta y frenética.

d bis) Antes odiaba el rock nacional por simplón y pegadizo. Ahora, no solo que no me molesta sino que intento aprenderme las letras (igual no me sale). Con la edad uno pierde ímpetu y se resigna a determinadas cosas. El otro día, por ejemplo, me hice una carta astral por internet. Hace 4 o 5 años, hubiera dejado de hablarle a una amiga por hacer eso mismo. Una de dos: o evolucioné o me convertí en una estúpida. Ya me veo este año haciendo los hechizos de Julieta Fazzari.

d bis bis) Igual no me gusta que en las letras del rock nacional digan “culo”, “mea” y palabras así.

e) Durante los últimos días experimenté una suerte de acceso (absceso también iría muy bien) de El Princeso, pero se me pasó hoy, cuando me dijo que estaba muy bonita. Qué curiosa, la psique. En este punto, lo de ad hoc tiene que ver con que siempre fantaseo con clavarle una espada justo debajo de la apófisis xifoides..y el tema de Kill Bill es encantadoramente inspirador

f) Valeria Lynch es muy música de limpiar la casa.

g, h) La voz de Brandon Boyd tampoco está nada mal para un Hombre de Mi Vida, pero es como más cachonda. Cuando venga Incubus me voy a acercar al hotel donde se alojen a ofrecerme como una groupie de los ´70, pasada de opiáceos y bebidas blancas. Hoy en día hay groupies tambien? Hacen lo mismo? Las drogas que usan son otras, no? Mas de diseño?.

i) Este año retomo las clases de tango.

j, k) Y las de contemporáneo. Y monto una obra. Total ahora el Gobierno de la Ciudad te sponsorea cualquier delirio coreográfico que se te ocurra.

14 feb 2007

Estaba Pensando...
Otra opción a la miserable vida que últimamente llevo -despojada de diversión, intriga y aventura- es dejar Medicina, empezar teatro con Raúl Serrano y desarrollar una vasta carrera artística como protagonista de series televisivas de guardias hospitalarias.

Yo sería como Dr. House, con bastón y todo. Amo la gente con bastón.

Deshojando Margaritas


5 feb 2007

Confesiones de Verano*

Yo te queria desde antes, y esa es la diferencia.
No te quise porque me quisiste, como me habia pasado hasta entonces.
Yo te quise la segunda vez que te vi. Me aprendi tu cara, me acorde tu nombre, me hiciste reir tanto.
La tercera ya estaba decididamente enamorada, y de ahi en adelante todo fue un desastre.
Porque vos tambien me quisiste, supongo. Pero yo siempre te quise mas, porque corria con ventaja, porque te quise desde antes. Y cada vez que te veia era mas y mas, era fulminante, exponencial, era asintota vertical, era todo.
Eras todo y a mi no me importaba, porque yo tambien era todo.

* Literatura de la mala, pero necesaria.

28 ene 2007

Cóctel de Frutas

Updated
Sin lugar a dudas, el -a veces- inabarcable universo femenino se divide en dos sistemáticos y extensamente reconocidos grupos: las mujeres que tienden a almacenar grasa en el abdomen (de ahora en adelante "Mujer Manzana") y aquellas en quienes los triglicéridos tienden a adoptar una distribución algo más inferior, en los glúteos y muslos (de ahora en adelante "Mujer Pera").

Estas dos categorías quedan definidas, entonces, de la siguiente manera: sin llegar a hablar de sobrepeso franco, "Mujer Manzana" es una fémina de extremidades largas, delgadas y lineales, con tronco corto y cintura imperceptible. "Mujer Pera", en cambio, tiene piernas algo más musculosas, fuertes y cortas en relación con su torso, trasero prominente y cintura pronunciada.

Esta diferente distribución topográfica del celular subcutáneo será la responsable de determinar no sólo la manera de vestirse, la marca de jean favorita o el entrenamiento físico de elección: además define, contundentemente, comportamientos de importancia antropológica y social significativa.

Considerando que el tejido adiposo de "Mujer Pera" se encuentra en estrecha relación con los estrógenos (de los muslos o desde el trasero sirve como materia prima para fabricar estas hormonas sexuales que tanto influyen en el organismo femenino) es fácil inferir que, ante todo, "Mujer Pera" siempre será más mujer que "Mujer Manzana."

"Mujer Pera" suele ser desenvuelta, verborrágica, segura de sí misma, inquieta, creativa. Usa vestidos, escotes, ropa ajustada, el pelo suelto y largo, aros.
Es la típica hembrota que inspira forzadísisimas rotaciones de cuello masculina por la calle y la suave y gentil poesia del sindicato de conductores de camionetas .
"Mujer Manzana" cultiva un perfil más misterioso, enigmático o cool. Como tiene piernas más largas y estilizadas, su impronta suele ser mas distinguida que guerrera. Sólo ella puede usar pantalones chupines, All Star con polleras, abusar de chatitas y que siempre quede bien .
Debido a su aspecto sofisticado, "Mujer Manzana" suele ser más mirada por otras mujeres que "Mujer Pera", quien en general nos parece más ordinaria y simplona.
"Mujer Manzana" habla -y discute- bastante menos que "Mujer Pera"; y en sus conversaciones siempre hay referencia a una banda de rock muy alternativa, literatura, fotografía o derecho constitucional.
También suelen ser menos populares, acaso porque su target es bastante menos abarcativo que el de "Mujer Pera" -un chico de Flores nunca saldría con una "Mujer Manzana", por ejemplo-.
En cambio, gustan exclusivamente a hombres con una sensibilidad superior a la del tipo promedio, pongámosle un diseñador industrial al que conoció en una instalación, un rockstar que se encontró en La Trastienda o un fotógrafo al que deslumbró con sus ojos color miel y su pelo afro. O a un ingeniero recién recibido al que se la presentaron en un cumpleaños de un amigo y pensó que sería una buena esposa y madre.
Porque si bien no es pasión de multitudes, "Mujer Manzana" tiene eso. Cuado gusta, enamora. Inspira, acompaña, la quieren para casarse.
"Mujer Pera" enloquece. Divierte. Renueva. Pero su energía torrencial es dificil de encausar y una relación con ella suele ser conflicitiva y dramática.
"Mujer Manzana" es la paz.
"Mujer Pera" la inquietud.
"Mujer Manzana" sufre en la adolescencia, cuando es flaca y desgarabada.
"Mujer Pera" sufre de ahí en más, para tratar de detener su cada vez mas salvaje crecimiento de caderas.
"Mujer Manzana" es la que ninguna querría tener como ex novia de nuestro chico.
"Mujer Pera" es la que ninguna querría tener como amiga de nuestro chico.
"Mujer Manzana" es Liv Tyler,
"Mujer Pera" es Jennifer Lopez.
Por eso, señores, no se gasten en pedirle Peras al Olmo.
Pídanle Manzanas.
VEGGIE UPDATE !!!
La Mujer Zanahoria, por M.
De origen manzana, pera o hasta palmito, enfundada en su outfit deportivo y calzando unas Nike Shox, irrumpe una nueva mujer fruta: la mujer zanahoria.
Se trata ni más ni menos de una hembra que orgullosamente borró todo rastro de femineidad en una seguidilla de clases de Spinning y Tae Bo. Sus piernas fibrosas y su trasero firme, más desgrasado que un yogur descremado son dos de sus principales características. La otra son sus hombreras aplicadas ad-hoc, ganadas tras extenuantes series de vuelos laterales en la sala de musculación. Envidiada por las peras, las cuales ven en su fisionomía la posibilidad de echarse una panzada contínua de 3 meses a base de carbohidratos antes de que aparezca el primer flotador y/o rastro de celulitis, la mujer zanahoria mantiene una batalla sin cuartel contra las mujeres pera, a las que considera “gordas” sin miramiento alguno, quizá motivada por la evidente convicción de que ellas la consideran “un pibito sin tetas”. Esta mujer, de carnes firmes y cutis descuidado precisa de un manual de usuario totalmente opuesto al de la pera y la manzana, y será vital descubrir en los primeros encuentros qué motivó su transformación (posiblemente una figura materna débil o ausente).
En el discurso de la zanahoria no hay sentimientos ni pensamientos; para ella todo son verbos, acción, movimiento. “Fui acá”, “hice esto”, “levanté lo otro”, “corrí tanto”. Incluso hace uso de verbos jamás oídos en una pera o manzana, como “escalar”. “Marcar” es usado para un músculo y no para un número de teléfono. "Quemar" para una caloría y no para un churrasco; la mujer zanahoria evidencia su condición en cada palabra. A diferencia de la pera, que goza el sexo con locura demencial, y de la manzana, que lo realiza con una convicción titubeante, la zanahoria, enamorada de sí misma, encuentra en el sexo únicamente la ocasión perfecta para manifestar su dominio físico.
Su instinto maternal fue aplacado a extremo por un temor que la perturba y que constituye su peor pesadilla: perder su figura de ángulos y formas cóncavas. Deseada únicamente por hombres que se llevaron el chasco de ex novias que subieron 14 kilos en el primer año de noviazgo, rara vez la zanahoria tiene un hombre a su lado, ya que a todos intimida.
Militante de derecha aunque sin explicar sus motivos, sus charlas e intereses giran en torno a la nutrición, el profesorado de educación física, el dolor articular o una nueva rutina que salió en Salud Vital. Toda lectura la aburre, jamás consideraría poner un blog, ni leer uno, y muchas de ellas aún hoy no tienen casilla de mail. Esta mujer, que rara vez llama un plomero, electricista o carpintero sin antes intentarlo ella misma, demuestra que la distribución hormonal es hasta cierto punto factible de modificación.

23 ene 2007

Release

Las vacaciones alimentan el ego.

Y no solo eso: volví pisando la bochornosa y humillante línea que divide el sobrepeso de obesidad mórbida.






















Pero QUE me importa. Si total, igual puedo volar




(Siempre y cuando tenga una amiga que me saque fotos como éstas)















Vieron como yo tambien soy zen y escribo liviano?

Eso y que me compré las Cosmopolitan para leer a la vuelta.

10 ene 2007

Pescando Mojarritas

Lo que se suscribe más abajo es una sesión de messenger Mía Vs. Ex alumno

Yo no suelo sucumbir a estas cosas, pero me mató la actitud.

XXXXXX@hotmail.com dice:hola como va
Betty dice:bien, pero quien es?
Betty dice:pera, de fisio?
XXXXXXX@hotmail.com dice:hjaja te acordas
Betty dice:mariano?
Mariano dice:claroooooo
Mariano dice:todo bien?
Betty dice:bien, trabajando pero mas tranquila que en diciembre. Usted?
Betty dice:Rindio finales? como termino el año?
Betty dice:se va de vacaciones?
Mariano dice:bien por suerte rendi los 2 finales en diciembre asi que muchas vacaciones ahora la 2da quincena me voy a mardel, vos?
Betty dice:congrats!
Mariano dice:gracias!!!
Betty dice:yo me voy a unos pueblitos de uruguay
Mariano dice: con novio o amigas?
Betty dice:con amigas del hospi
Mariano dice:y tranca a la noche o salen tmb?
Betty dice:se sale
Betty dice:pero son boliches chiquitos
Betty dice:son pueblitos de pescadores
Mariano dice:ahhhhh queres engancharte un pesacador?
Betty dice:Noo...los pescadores son gente muy mayor
Betty dice:Y yo se que soy mayor
Betty dice:pero tampoco TAAAAAAAAAnto
Betty dice:me mataste
Betty dice:Igual no voy a levantar nada, el año pasado tuve una sola oferta: un uruguayo me propuso casamiento, pero era bastante feo.
Mariano dice:de novia?
Betty dice:no
Betty dice:soy sola. Soy Bridget Jones.
Mariano dice: ajjajajajaa por decision propia o por falta de ofertas...?
Betty dice:es complicado, muchacho
Betty dice:digamos que ofertas hay, pero justo de la que yo quiero no queda más
Mariano dice:jajajaja y si pasa eso, pero hay qe seguir adelante
Betty dice:mas bien
Mariano dice:y entonces tendrias que aceptar nuevas ofertas
Betty dice:las acepto, pero despues las cambio porque no me quedan bien
Mariano dice:jajaja y vos con alumnos no te involucras?
Betty dice:no sería ético
Mariano dice:claro claro.... pero bueno a veces esas cosas pasan
Betty dice:si, yo tengo amigos que se re entreveran con sus alumnas
Mariano dice:jajaja si , ahora con ex alumnos es mas factible, no? ya no quedan problemas eticos
Betty dice: te parece?
Mariano dice:y claro, a vos no te parece?
Betty dice:la verdad no sé, tendría que preguntarle a mis amigos. En general los ayudantes hombres estan con alumnas mujeres, no se da la inversa. Yo me eamore de mi ayudante de Patologia y me fue re bien en esa materia porque estudiaba muchisimo para hablar en clase. A veces sirve.
Mariano dice:jajajja mira, y te dio bola?
Betty dice: Nunca me anime a decirle nada. Una loser
Betty dice: siempre terminaba hablando de tumores o esas cosas
Mariano dice: hay muchas formas de decirle...por msn, en una fiesta, le pedias de juntarse a estudiar y dps se daba...
Betty dice: nunca me anime a agregarlo al msn, jamás estuve en una misma fiesta con él y NO ME DA NI UN POCO la cara para pedirle juntarme a estudiar!!!!
Betty dice:No, decididamente NO
Betty dice:Igual ya está, ahora no me acuerdo ni la cara
Mariano dice:jajaja bueno ya fue, y entonces aceptarias una oferta de un ex alumno?
Betty dice:a estudiar no, estoy de vacaciones mentales
Mariano dice:no obvio , no de estuido de salida a tomar una cerveza o algo
Betty dice:a mi?
Mariano dice:claro
Betty dice:es raro
Mariano dice:es raro, si. un poco, pero no impide nada tampoco
Betty dice:no, tenés razón
Betty dice:pera, pero por qué se te ocurrio esto?
Mariano dice:....no se, tenia ganas, pero antes cuando era alumno no me parecia muy copado , no se era incomodo
Betty dice:pasa que sos chico...quedo como una abusadora de nota de tapa de diario crónica si salimos juntos
Mariano dice:jajajaj como chico tengo 21, vos ?
Betty dice:24
Betty dice:soy una señora
Mariano dice:jajaj pero tengo 21 ya no es abuso, no es ilegal...bueno podes probar y si se nota la diferencia de edad no lo repetis
Betty dice:tambien
Betty dice:igual me da cosita


(Medio que le dije que si, le paso la direccion)

Mariano dice:jajajaja me queres dejar el cel por si me pierdo
Betty dice:dale, y vos dejame el tuyo por si no puedo con la culpa y me arrepiento
Mariano dice:jajajajaja no eso no!
Betty dice:no, dale
Betty dice:tengo esas cosas de persona no estable
Betty dice:es bueno que si me arrepiento te pueda avisar
Mariano dice:jajajaja bueno dale, pero la voy a remar igual eh, ya no es tan terrible: no sos mas mi ayudante, y bueno la edad no sabes si se nota tenes qeu probar!
Betty dice:por ahi soy ayudante tuya de micro, quien te dice
Mariano dice:hiciste de micro tmb?
Betty dice:no, pero me invitaron a serlo y estoy dudando
Betty dice:en fisio hay muchas internas, y ademas tenes que cuidarte de los alumnos que te tiran onda
Betty dice:jajaja bueno pero ya no soy mas tu alumno! bueno como es el cel?
Betty dice:de los ex alumnos también! Una barbaridad