7 jun 2007
El Principito
6 jun 2007
Quién dijo que no existe la felicidad en el SPM? (ó "Parrillada Completa")

Hoy me llegó el resumen de los gastos del mes del consorcio. Compré el departamento a fines del año pasado, y en donde hasta ahora se referían al dueño de esta unidad como "Sr. Propietario", hoy decia MI NOMBRE.
En otro orden de cosas:
Update 08/Jun: Puse a bajar temas de Sergio Denis en La Mula, y con "Gigante, Chiquito" no puedo parar de llorar. Necesito que esto termine ya o que me inyecten 8 kilogramos de progesterona.
29 may 2007
Ofertón de Inteligencia

Betty Carol, por ejemplo, sufre serios trastornos motores para todo tipo de práctica deportiva los cuales fueron extensamente señalados tanto por profesores de educación física como por compañeras de equipos de voley, y si bien esto la avergüenza y afecta su comportamiento social de una manera considerable, no le queda otra que aceptarlo y ya.
El Cuidador del Zoo asume con humildad su dificultad y lentitud para las matemáticas, concientizado acaso por la cascada de aplazos en su etapa de educación básica o porque todos sus compañeritos ya volvían del recreo cuando él aún iba por la primer cuenta.
Pero a veces esto no es tan lógico, tan sencillo ni tan claro. En estos casos, suponemos que la resignación viene por el lado de que el contacto con la realidad y la parcialidad en cuanto a la comparación con los pares, otorga una verdad infalible acerca de las falencias implicadas.
La gente imbécil, por otro lado, la tiene más difícil:
- Primero porque por falta de observación y comparación, no reconocen sus límites.
- Segundo, porque por consideración, respeto o miedo a herir susceptibilidades, nadie le dice a otra persona “oíme, la verdad es que sos un imbécil”.
- Tercero, el tema a tratar en el presente artículo: las mil y un maneras de adquirir items que brindan, aunque sea fugazmente, la sensación de sentirse inteligente, culto, instruído, educado.
A saber:
1) Hacer crucigramas, sopas de letras, autodefinidos: Estas aparentemente inocentes, económicas y sencillas publicaciones encriptan en sí un engaño agudo y efectivo. Por una módica suma la persona imbécil puede sentir la ilusión de la genialidad, el sabor del triunfo, el bienestar de realizarse...todo ello, claro, luego de resolver un "cruzado" en donde la mitad de las incógnitas corresponde a nombres o apellidos de gente famosa. El juego se completa con sinónimos, capitales de países y notas musicales, seguramente aprendido en ejercicios anteriores pero jamás obtenidos fuentes como un libro de historia o un concierto para piano.
2) Escuchar Pink Floyd: La gente que no entiende nada de música adora poner el DVD de The Wall, cuando todo el mundo en una fiesta ya está pasado de tragos y cantando Fabi Cantilo en el balcón. Entonces, con actitud de director de orquesta y cara de eruditos, cierran los ojos, se tiran en un almohadón y hacen como si tocaran con las manos mientras te dicen "mirá, escuchá esta parte, David Gilmour es un pulpo, no se puede creer lo que toca este tipo" cuando el guitarrista nada más estira alguna que otra nota. La peor parte de esta rutina es cuando intentan sentirse identificados con las letras, actividad realmente imposible por que todas carecen de sentido.
3) Leer Cortázar: Todos leímos Cortazar alguna vez. Todos vivimos nuestro momento de fanatismo cuando descubrimos sus cuentos, sus recursos literarios, sus personajes comiendo papas fritas o fumando Gauloises.
Pero asumamos que es una lectura fácil, que no implica mayores esfuerzos que -a lo sumo- no perderse en el laberinto de palabras que alguno de sus textos nos brindan.
Algunos imbéciles, en cambio, descubren Rayuela a una edad tardía e, inflados como un pollo contemporáneo del orgullo, lo llevan en el colectivo, a las salas de esperas, recuerdan la escena de Talita y el tablón si estamos preparando mate, hablan de Horacio como si fuera un amigo suyo y están (como quien se entusiasma con el dos por uno de Farmacity) EMBELESADOS porque el libro en realidad, es otro más.
4) Mirar peliculas de Woody Allen: Si bien Woody Allen es un cineasta original y sus películas clasifican principalmente para un grupo selecto de la sociedad, también hay que sincerarse y saber que cualquier persona puede entenderlas.
Algunos imbéciles consideran que poner en el cine una obra de este autor es bastardear el sacro producto de su gracia con el popularismo. Están convencidos de que Woody Allen, mientras les guiña el ojo desde la tapa de la caja del DVD, les susurra al odio: “miren el minuto 45:36, esa es nuestra”. Si uno se acerca cuando algún fan está viendo alguna de estas películas y le pregunta qué está mirando, siempre responderán: “ufff….es muy complicado, después con tiempo te explico bien”
5) Hablar de la Naranja Mecánica: La trama del film consiste en las aventuras de un joven cuyos principales intereses son la violación, la ultra-violencia, y Beethoven. Más tarde Alex, el actor principal, tras someterse a un tratamiento capaz de eliminar sus instintos violentos pasara a ser un ciudadano más de la comunidad.
Esta es la historia, no hay nada más que esto. Asi que yo no sé por qué se insiste en hablar de la película como si fuese algo que te marca para siempre. Cuando esto ocurre, la gente suele bajar la voz y mirar a su alrededor, susurrar, etc. Como si se refirieran de los delitos que ellos mismos cometieron. Al mismo tiempo, consideran que analizarla es tarea de gente muy capaz, y que el simple hecho de verla devela tu paladar cultural. Si bien es una película llevadera, a mi entender, no difiere tanto de otras como “Nico” de Steven Segal o “Rambo”.
6) Ir al Malba: La gente imbécil va al Malba a ver pintoreso fotógrafos que son una espanto pero que están de moda y se pierden muestras como las de Xul Solar o Emilio Petorutti porque esas no figuraban en la Wipe.
También son pasibles de concurrir asiduamente al cine de los jueves, aunque la película en cuestión sea mala, del año ´40 y la proyección constituya una apenas disimulada excusa para promover una campaña política.
Sea cual sea el evento, adoran ir ulteriormente a un bar a hablar de lo que no saben, para lo que tienen que valerse de palabras como "flasheó", “súper" y “adoré”.
La persona inteligente es merecedora de respeto y tiene ciertos privilegios de los cuales constantemente hace uso. No es que esté mal, simplemente es un aprovechamiento sano de sus capacidades mentales, las cuales en varios casos talló a base de esfuerzos enormes. En cambio, es de notar que varias personas imbéciles intentan estirar su cuello para retozar su cabeza en las nubes en las cuales descansan las mentes geniales, por el ínfimo pago de un acérrimo peaje.
Es de vital importancia reconocer estas actitudes y justiciarlas públicamente, ya que no es infrecuente que se presenten maquilladas, ocultas quizá bajo la palabra “hobbie”. Estas artimañas del demonio engendran en sí un solo objetivo: proporcionar, como aquel reportero ignoto que se cuela en la gala de los premios Oscar, acceso libre a camuflados a un rango atinadamente restringido.
17 may 2007
14 may 2007
AJJ


9 may 2007
7 may 2007
A la Carga mi Rocanrol

Y sepan que yo no me caracterizo por un feminismo muy acérrimo o comprometido, pero para este punto en particular quiero hacer manifiesta una idea: a la hora de conquistar, las mujeres somos mucho más sencillas que los hombres.
Cuando de seducir la voluntad de otro se trata, el espectro masculino se fragmenta en un millón de pedazos, algunos de los cuales, con anterioridad y no muy exitosamente intenté reunir.
Las mujeres, en cambio, (acaso por el bombardeo de información pertinente de la mano de revistas como la Cosmo o quizá por el ensayo y error ) solamente se dividen en dos grupos. Y esta vez no es producto de mi imaginación o de mi obsesión de categorizar todo. No no no. Esto es algo validado desde la más objetiva observacion. Lo sé. Lo se por mis amigas, lo sé por mis amigos, lo sé por mi misma. Cuando de seducir se trata, las mujeres tenemos tan sólo dos caminos:
a) La mujer-parrillera es una tipa contundente, que sabe lo que quiere y cómo conseguirlo.
Ante este panorama de toda la carne al asador los interlocutores quedan anonadados. Atónitos. Fascinados. Desencajados. Enceguecidos por tanto brillo.
Les cuentan a sus amigos que están con una mina "que no sabés lo que es", la llaman 35.000.000 de veces por hora o se quieren casar al segundo día.
b) La mujer-horno-de-barro, mientras tanto, es más tranquila o menos estratega. Tras pocas palabras que describen escenas cotidianas o anécdotas de sus sobrinos, se esconde -en general- una concertista de piano, una genia de la animación, una doctora en física cuántica; facultades con las cuales cualquier mujer-parrillera haría (por lo menos) estragos.
La mujer-horno-de-barro, en cambio, no contempla la posibilidad de que su don pueda resultar atractivo para el sexo opuesto y a veces hasta tiene con su campo de desempeño una relación culposa, razón por la cual -al tener que hablar solamente de las otras cosas que hace- parecerá rasa, tímida o aburrida.
Lamentablemente, son pocos los hombres que cuentan con la suspicacia o la paciencia para descubrir estas virtudes, y muchas de ellas mueren en la soltería absoluta.
Afortunadamente (sobre todo para los lectores solteros), sepan que las pueden encontrar en cualquier boliche, cualquier panadería o cualquier vereda, disfrazadas de chica estándar.
1 may 2007
AIA
Pero, sobre todas las cosas, el dolor es un signo de alerta: quemarnos nos hace sacar un dedo, un pisotón nos dice que cambiemos de compañero de baile y una opresión en la cabeza, que nos tomemos un recreo; acaso con el fin último de preservar nuestra especie.
Pero a veces no todo es tan claro ni tan sencillo ni tan me tomo un Doltén o me anestesio y ya.
27 abr 2007
Cartas de Mamá
Me corté (bastante) el pelo y, si bien ya desde antes cada tanto me lo comentaban, ahora la gente no deja ni un segundo de decirme que soy igual a Jennifer Beals, la protagonista de Flashdance.
Como la verdad yo no me veo parecida, le mando un mail a mi madre con este link y el siguiente texto:
A lo que contesta:
5 abr 2007
Algoritmo para dejar a un novio
Sea que estemos dando fin a un noviazgo de cuatro años o a un romance de verano, la cosa siempre se nos termina yendo de las manos y haciéndonos (o haciéndolo) sufrir mucho más de lo que teníamos pensado.
Yo, por ejemplo, computo:
1) un ex devenido en amante.
2) otro devenido en psicologo.
3) un tercero devenido en enemigo y al que, a la menor intención de contacto, le propicio amenazas terribles.
4) Otro con quien siempre tenemos ganas de vernos pero con quien jamás coincidimos en tiempo y lugar.
5) otro que apenas recuerdo y del cual no supe nunca mas nada.
6) uno mas que me llama por cuestiones relacionadas con su salud y el cual, despues de hacerme perder el tiempo, no hace nada de lo que yo le indico.
7) uno con el que hablamos de temas únicos e increíbles pero nunca de nuestras respectivas vidas sentimentales, como si de un acuerdo tácito se tratara.
Como verán, casi ninguno de estos vínculos ulteriores contribuye realmente al bienestar de mi salud mental. Y creo que la culpa de todo la tiene la manera (indefinida, débil, dubitativa) en la que se terminó el romance.
Por eso, estimados lectores, me aventuro a propiciarles el siguiente esquema que, si bien no pretende resolver todas las dificultades afines a una ruptura, al menos las organiza:




