27 abr. 2006

Dulce espera

Ayer, en la facultad, subí 14 pisos por escalera.
Llegué a mi clase agitada, colorada y al borde de un colapso pulmonar, pero con la conciencia en paz. Porque no me colé. Había unas compañeras en la fila del ascensor y me ofrecieron subir con ellas, pero a mi me pareció que no. Eso no está bien.


Yo tengo una escala de valores sencilla, básica, elemental. Pero firme.

Y, para mí, la gente que se cuela en las filas no tiene principios: estoy convencida de que con la misma ligereza con la cual se apropian de un lugar que no es suyo pueden mentir jurando sobre sus hijos, traicionar a un amigo de toda la vida, traficar uranio o asesinar a sangre fría.

Cuando soy víctima de uno de estos detestables especímenes la ira me invade. Sin embargo, lejos de armar escándalo y manteniendo la magnanidmidad que me caracteriza, sublimo. Y reflexiono. Y llego a conclusiones como éstas:

-Las viejas resecas con olor a talco que creen que por tener apariencia de momias son dueñas de mi tiempo y se adelantan retrasando mi turno en el colectivo o en la verdulería seguramente son suegras malditas, madres de esas que trauman a sus hijos y esposas insufribles. O están remotamente solas porque nadie las quiere.

-Los caballeros mas o menos jóvenes son ansiosos porque sufren una impotencia severa y de larga data. O están apurados porque tienen un trabajo mediocre en el cual marcan tarjeta y les pagan por sus "horas hombre" y no por sus logros, capacidad o ingenio.

-Las mujeres jóvenes son histéricas incurables, mitómanas burdas y eternas fracasadas. Leen Cosmopolitan y comen yogur Ser "Lemmon Pie" para mantenerse en línea. Hablan a los gritos y van gimnasio y a todos lados maquilladas. No se cuelan por falta de tiempo, sino porque, de resultar el procedimiento exitoso, representa una de los pocas oportunidades que tienen de sentir el dulce sabor del triunfo.

-Los hombres grandes no se cuelan. Aunque apenas puedan mantenerse en pie, esperarán su turno
o, gentilmente, nos darán paso.

-Los estudiantes de medicina que se cuelan en el ascensor de la facultad o que "reservan" lugares en los teóricos multitudinarios están destinados a convertirse en médicos mediocres, no tendán respeto por sus pacientes y ejercerán una llana carrera como asesores de Mapfre ART. O serán auditores de la Obra Social del Personal de Seguridad Privado.

Sepan, impíos ciudadanos, que mucho de lo malo que es el mundo tiene que ver con una conducta tan miserable como la que ustedes tienen. Sepan que un día de estos la impunidad se acaba y tendrán el castigo que se merecen. Sepan que su destino es oscuro. Y sepan, infames tilingas con brillo para labios made in "Onda Shop", que mientras ustedes se siguen atiborrando con ese asqueroso yogur que muy lejos está de ser un postre yo como todo lo que quiero porque subiendo estos 14 pisos tonifico mis glúteos y estoy cada día más divina







13 comentarios:

yo dijo...

yo ya me canso de subir 14 pisos por ascensor.

Enrico dijo...

ajá! y además son los mismos que pasan los semáforos en rojo con satisfacción, corren para alcanzar el asiento libre en el tren (aunque en el medio se lleven puesto al ciego que toca el acordeón) y juntan todas las películas que se les ocurren en el video para después llevarse sólo una.

Betty Carol dijo...

yo: es un honor tenerlo en los comments. El tema es que no se cómo o qué contestarle. Ud. escribe tan pero tan lindo que medio que intimida.
Aparte, tengo una inquietud. Es el"yo" del blog "Ah, la vida es un espanto".

Enrico: claaaaaaaro. Son todos de la misma calaña. El infierno les depara la espera eterna, tendrán un papelito con el número infinito.

Betty Carol dijo...

*es el "yo" del blog "ah, la vida es un espanto"? Ahí va.

yo dijo...

sí, el mismo.

Betty Carol dijo...

Y no está mas, ese blog?

Desde el mas aca dijo...

Lo que decis es verdad, y lo mas triste es que se creen con derecho a hacerlo, ojala algun dia despertemos y esa gente o no este mas o haya recapacitado.
Besos y abrazos

yo dijo...

es intermitente.
lo última vez lo maté por pavote.

Niño Pol dijo...

EStoy tan harto de vivir entre animales.

Betty Carol dijo...
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Betty Carol dijo...

desde el mas aca: la verdad es que yo no sé...de hecho me intriga saber cómo reaccionarìan estos individuos frente a alguien que se les adelante en una fila....tengo la misma inquietud con la gente que es ventajera mal, los que siempre nos sacan cigarrillos o los que llegan excesivamente tarde a todos lados. Digo, lo ven como un derecho? Un derecho de todos? Entonces nosotros lo podemos hacer con ellos también y no tendría por qué molestarles? De todas maneras, no me da.

yo: Es que a mí me divertía tanto. Me asombra lo multifacético que es.

Pol: Ud. es demasiado sensible para este mundo atroz, pero su enojo e indignación son sentimientos de los más fructíferos que he visto...así que mientras no le hagan mucho daño, los celebro

Anónimo dijo...

Las chicas Cojopolitan ponen carita "sexy" y dicen algo como "ay!, señor cajero, este telegrama, se manda por acá?" y así disimuladamente se saltean toda la cola.

El señor cajero, en un exceso de amabilidad le dice "si señorita, deme el formulario que se lo envío ya mismo".

¿Cómo termina la historia? la señorita Cojopolitan vuelve a su oficina, le preguntan "¿cómo hiciste para mandar ese telegrama tan rápido?", y ella contesta "nah, pasa que había un cajero baboso que no dejaba de mirarme las lolas".

Andy W dijo...

ahahahha

anónimo sos un capo