17 ago. 2007

Por qué los hombres se ponen de novios?

Chicas, lamento ser tan cruda.
Chicos, los descubrí.

Tras años de análisis y observación minuciosa me siento en condiciones de presentarles el siguiente trabajo: un sencillo y practiquísimo test para hacer solos o en pareja, y develar así la inquietante incógnita.

Atención:Puede herir susceptibilidades y desencadenar peleas sangrientas, por lo cual no les recomiendo someterse a estas preguntas si su pareja no está completamente consolidada.


Cómo le dicen a Ud?
1) Liso, Twitty, Ruso
2) Buby, Piqui, Piru
3) Horax, Ruben, Nestor

Cómo le dicen a su chica?

1) Negra, Tana, Rusa
2) Silvia, Claudia, Olga
3) Lula, Maite, Maca

Dónde fueron de vacaciones la última vez?
1) A Gesell, al festival de Rock, a poguear sin parar
2) A Córdoba, ya que a la gorda le encanta tomar mate con FATURA en el arroyo
3) A esquiar a Mendoza. Es que Leti no conocia la nieve, pobrecita

Qué le encanta de estar con ella?
1) Que puedo dormir en carpa con olor a limpio, tomar sangria en medio bidon de lavandina y fumar porro a las cuatro de la tarde, y la tana me re hace el aguante
2) Que la puedo llamar para que me diga cuándo me toca ir al dentista
3) Ir a buscarla cuando sale con las amigas y ayudarla a ponerse el pijama

En qué cosas recuerda tener que haberle insistido mucho?
1) Para que haga fondo blanco de un trago que tení volskaya de durazno, ginebra y brea
2) Para que me deje ir a jugar al futbol con los chicos apenas despues de curarme de la gripe
3) Para que finalmente termine el segundo cuatrimestre de su curso de cosmiatra. Es que estaba muy estresada y no llegaba con los trabajos prácticos

Qué cosa jamás haría sin ella?
1) Ir a ver a Jovenes Pordioseros
2) Comprarme ropa
3) Irme más de dos días de la ciudad. Mirá si le pasa algo

Cómo se conocieron?
1)En un partido de pool
2)En el laverrap
3)Ella era pasante de recursos humanos en la empresa donde yo trabajo


Mayoria de 1) Usted no busca una mujer, busca un amigo.
Y no está mal. Estas relaciones suelen ser justas, divertidas, duraderas.
Dicho en otros términos: siempre hay un roto para un descosido.

Lo único alarmante de este asunto es que la naturaleza a veces no es tan sabia como debería. Entonces, ni los hectolitros de vino en caja ni las toxinas que desprende la virulana inhalada logran mermar la fertilidad de la pareja. Y las criaturas, es sabido, no tienen la culpa de nada.

Mayoria de 2) Usted no busca una mujer, busca una madre.
Debería empezar psicoterapia, como así también SU madre, ya que -evidentemente- para que su hijo haya salido disparado a abrazar la primera mujerota que encontró por ahi, en algo debe haber fallado.

Pero antes, déjeme decirle algo: aunque a todas nos hace bien sentirnos poderosas, a ninguna mujer nos gusta cargar con un novio-hijo, por eso, que ella lo deje por un patán viril e incivilizado porque empezó a verlo a Ud. como un alfeñique baboso, es solo cuestión de tiempo.

Mayoria de 3) Usted no busa una mujer, busca una hija.
Las mujeres-hija jamás cambiarán.
Siempre estarán deprimidas, tendrán crisis de nervios, prometerán cosas que no podrán cumplir.
Siempre desaprobarán exámenes, serán rechazadas en entrevistas laborales, llorarán porque se le queman las empanadas o porque no llograrona vender el importe mínimo de los catálogos de Tsu Cosméticos.

Ud cree que
podrá convertirla en una mujer de bien, pero las mujeres-hija, por definición, jamás evolucionan: son una carga eterna que vaya uno a saber por qué asume soportar. Acaso el responsable sea su narcisismo, su orgullo, su ignorancia. O, en una de esas, tras esa paciencia indemne, acecha el más horrendo de los degenerados.

El gato de Schrödinger

(Feli , atenta, estudia con nosotras)


Un exámen-final-choice del Hospital de Clínicas no tiene nada que envidiarle a esa puta caja: la interpretación es observador dependiente, no sabés con exactitud si estás vivo o muerto y la más mínima modificación puede hacer que TODO se vaya al demonio más rotundo.


3 ago. 2007

Creer o Reventar

A propósito del día del amigo.

Hay gente que decididamente no cree en la mistad entre el hombre y la mujer. Justifican su postura basándose en anécdotas lejanas, teoria del caos, teoria de la evolución o los siempre primitivos pero vigentes celos.

Desde tiempos muy remotos, yo me suponía del lado de los defensores de tan bonito sentimiento, respaldándome - curiosa y paradójicamente- en esos mismos motivos.
Sin embargo, meditándolo bien, ya no no tan joven y cada vez menos tolerante o fantasiosa, me replanteo el erosionado tema y miro con cariño al bando de los detractores. Sucede que los amigos varones nos adoptan cual madre sustituta y nos hacen cargo de terribles barbaridades, razón por lo cual nosotras, vaya uno a saber por qué, nos vemos comprometidas a:

1) Conseguirles analgésicos para mitigar sus dolores post partido.
Puede ser futbol, basket, ping pong o metegol; la cosa es que a ellos siempre van a terminar con los meñiscos, la rótula o algun ligamento destrozados. Mas allá de la gravedad de la lesión, chillarán como cerdos degollados y nos exigirán atención.

Además hay que aguantar que, mientras intentan -reiteradamente y con cara de asco- tragar el comprimido en cuestión (tema aparte: JAMAS aceptarán un Ibuevanol porque creen que es de chicas y que si toman eso les crecen las tetas) nos cuenten con lujo de detalles cómo fue el gol que hicieron a su supervisor: para ello, claro, se incorporan y nos muestran tooooda la jugada en cámara lenta y en el pasillo, campartiéndonos un momento de ridiculez absoluta, justo justo cuando nuestro jefe pasa por allí.

2) Ocultar secretos que rozan el crimen, especialmente cuernos y canalladas de ésa índole. Tenemos que aprendernos nombres de lugares por si la novia pregunta, olvidar nombres de chicas por si la novia pregunta y asegurar que sí, que en la oficina son todas gordas y feas. Por si la novia pregunta.

3) Comprar viagra, porque a ellos les da vergüenza.

4) Atender sus llamados a cualquier hora de la madrugada solamente porque vieron un almendro en flor en la vereda y les dio ganas de comentárnoslo.

5) Escuchar la consabida anécdota de cuando iban a una fiesta de disfraces caracterizados como Napoleón y Meteoro y los paró la policía, una y otra vez.

6) Recomendarles regalos y formas de conquistar a una chica (o incluso acompañarlos a comprar el presente) y que luego, para nuestro cumpleaños se olviden o nos traigan, todos sonrientes, un CD de Chayanne o lapiceras con brillitos.

7) Callarnos si una charla interesante de cine paquistaní o fractales se interrumpe con temas la evolución del Supergol o el trasero de la recepcionista.

8) Ayudalos a terminar una historia clínica. Resolver casos de Derecho Civil. Decir qué nos parecen sus guiones. Participar en un corto. Que nuestra mascota participe en un corto.

9) Acompañarlos a buscar el resultado del test de HIV. Leerselos. Explicarles veinticinco veces cómo funciona un Elisa y qué quiere decir "no reactivo".

10) Escuchar que NINGUN novio de los que le presentamos les parezca bien: si no acepta jugar al futbol con ellos es un pecho frio; si acepta, un confianzudo. Si charla en una reunión, es un soberbio; si no habla, lo apodan con nombres de especies de plantas. Si viene con nosotras a una fiesta, es un enfermo de celos; si no, no nos cuida lo suficiente.

Y todo eso para qué? Para que cuando se pongan de novios no nos llamen mas "porque a Vivi no le gusta?"

Para que cuando les pidamos que nos ayuden con algun asunto doméstico como poner lámparas o arreglar un ventilador refunfuñen?

Para no escuchar jamás una palabra bonita o un "gracias" de su parte?

O sea, todo lindo con la amistad hombre mujer. Todo bien con las noches de pañuelos, la complicidad exacta, el complemento perfecto. Estoy más allá de plantear si dos amigos de diferente sexo se tienen ganas, se lucen con el otro o se aman en secreto.

Yo, ahora, elijo no creer.

Pero porque no me conviene.


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Update empirico: cómo mis amigos me saben contener

(dialogo por messenger)

Fede: hoy estabas con cara larga, te pasa algo?
Yo: No
Yo: Nada demasiado grave, bah.
Fede: Ok, listo.

Fin de la charla.