29 nov. 2008

El fin del capitalismo emocional


Las personalidades se venden. Estamos acostumbrados a usar belleza, inteligencia, incluso hasta sensibilidad como mercancía. Nos ponemos muy contentos, brillamos, nos sentimos valiosos si alguien nos hace un comentario positivo sobre alguna de esas cualidades. Y no digo que esté mal. Son características buenas, que nos alegra tener y eso es indiscutible. Pero por qué una persona con estos atributos VALE mas que otra? Qué es lo que hace que una chica linda, sensible e inteligente aventaje a otra que es nada más es linda? Por qué la segunda sólo podrá salir con chicos que la primera descarte? Acá hay una confusión violentísima. Pisamos un terreno en el que se siembra competencia y se cosechan tónicos para el ego y bálsamos para la inseguridad, somos intérpretes puestos en escenario de cartón pintado distorsionado por valoraciones inexactas y significaciones inventadas.

Pero en medio de todo ese desastre, sucede a veces también que podemos encontrarnos de verdad con alguien. O reencontrarnos. Asi, la historia de pronto ya no es con su currículum, sus logros o su proyección, sino que dejamos que nuestra persona se enamore de la suya del modo mas sincero, primitivo, despojado y puro. Nos deleitamos con las cosas que le causan risa, con las palabras que inventa, con cómo es a la mañana.

Y entonces, de repente, todo se vuelve sublime, emocionante y redentor.


23 nov. 2008

Nueva sección: Cartas de amor, de locura y muerte. Hoy: el vocalista de rock

Éste fue uno de los últimos rockeros pura sangre con los que salí. Fue hace muchísimo, yo aún conservaba la capacidad física de pasar tres días sin dormir, la capacidad cardiovascular de bailar toda la noche y la capacidad intelectual de poder preparar finales mientras comíamos pizza en la cama mirando los simpsons cuando el no se había drogado mucho y discovery cuando sí.

Los rockeros, bien es sabido, son algo divertido: siempre tienen buenas anédcotas, música linda para escuchar y, a pesar de carecer de horarios fijos, poseen cierto respeto por el que sí los tiene. Entonces hacen cosas inexplicables como prepararte el desayuno muy temprano o mirarte atónitos mientras estudiás. Siempre asumí que lo había dejado porque se drogaba demasiado, pero haciendo limpieza de mails acabo de darme perfecta cuenta del motivo del amor trunco.


De: Rockero reviente
Para: Betty Carol

hola bren acabo de llegar a mi tierra despues de17 hs de viaje no sabes como estoy y bueno tenia una pequeña intriga de si me avias escrito o no y por suere si pude localisarte jaja

lastimosamente tuve que venir de imprevisto porque un amigo tubo un accidente y ya no esta con nosotros en realidad yo soy amigo del hermano y vine a modo de aserle el aguante en fin todo muy triste acalo bueno es que el jueves empesamos una gira nos bamos a tocar a paraguay y supóngo va a estar buenisimo la gira termina el domingo asique son 4 dias a puro rokandRoll y el lunes me buelbo para allabueno si todo sale como yo espero nos estariamos casando el martes asique prepara todo y acordate que la boda tiene que ser a lo bestia

JAJA BESO

PD NO SABIA QUE EL VIERNES ESTABAS DESANIMADA PERO IGUAL ESPERO QUE NO SEA POR EL PRINSIPE AZUL PORQUE ESO NO EXSISTE BAILARINA

13 nov. 2008

Receta Básica


Entre mis amigos y la gente que me conoce más o menos bien tengo cierta fama de tolerante, de apacible, de conciliadora, de no enojarme nunca por nada. Un poco (cada vez menos, debo reconocer) cierto es, pero eso no implica que no existan cosas que me hagan estallar de ira o que me den ganas de fracturar parietales con un garrote. Para nada. Lo que pasa es que en realidad yo estoy fascinada con las personas. Más estrictamente, me desvela entender de qué estan hechas las personas, una característica que se suma al grupo de otras que quizas sean mas fácilmente reconocibles, como:

a) qué dicen las personas,

b) qué hacen las personas

c) qué piensan las personas.

Sin embargo, aunque quizás mas manifiestas, estas últimas tres cualidades son también las más cambiantes, situacionales, las más influenciables. De qué estan hechas, en cambio, es el rasgo mas fidedigno, patognomónico y distintivo. El más perenne, revelador e interesante. Y es lo que, al menos en mí, hace que las personas se dividan en dos grupos excluyentes: las que me interesan y las que no.

Dentro del primer grupo están todas esas personas hechas de mis materias primas preferidas: generosidad, empatia, alegría, humildad, bondad. Y no son mis favoritas porque me aporten beneficios directos, sino que hay algo en la gente hecha de esas cosas que me produce una admiración y un respeto definitivos. No importa que sea:

  1. una amiga que está de novia con un tipo que nos parece un imbécil (incompatibilidad con "c")
  2. una amiga que está ocupadísima rindiendo exámenes y no puede estar presente en nuestras cenas conversadas (incompatibilidad con "b")
  3. una amiga que se volvió promotora que tiene compañeras rubias con mucho corrector de ojeras y nos habla nada más que de eventos y marcas de autobronceante (incompatibilidad "a" y "b")
  4. un ex al que le desee la más terribles de las muertes (incompatibilidad "a", "b" y "c")
  5. un romance casual que no prosperó demasiado (incompatibilidad "c").
Porque:
  1. una vez que la primera se separe,
  2. la segunda se reciba,
  3. la tercera consiga un trabajo serio,
  4. el cuarto vuelva en forma de amigo
  5. y el quinto se convierta en una de esos seres que no forman parte de ninguna categoría pero con las que cada tanto nos hace tan bien hablar,
una vez que el episodio se haya autolimitado, allí estarán ellos: con sus palabras exactas, sus pensamientos sublimes y su compañía gratificante. Porque -aunque hayan hecho idoteces, nos hayamos dejado de ver, nos lastimen con algo que nos dijeron o el diálogo como forma de entendimiento se haya perdido intermitentemente- su elemento constitutivo más genuino siempre fue el mismo, y siguió estando más allá de un mal momento, por encima de una pelea o una desilusión, preservándose estoico por debajo de pensamientos incompatibles.

El punto inverso es, claramente, más doloroso. Hay personas con las que co-protagonizmaos un puñado de anécdotas ó destinos ó que conocemos desde edades en las que ni se nos ocurría hacernos este tipo de planteos. Y de golpe el presente nos encuentra con un título desteñido y desacertado del que queremos deshacernos, como esas remeras que encontramos revolviendo el placard que usamos la temporada anterior y que ahora nos avergüenzan. Entonces, podemos tener:

  1. una amiga que estudió con nosotras y con la que compartimos muchas horas de conceptos como esfuerzo y dedicación (compatibilidad "a" y "c")
  2. una amiga con la que hablamos de los 9 a los 18 años de danza y de los 19 a los 26 de ciencia (compatibilidad "a" y "b")
  3. un ex que quiere volver y está haciendo todo por reconquistarnos (compatibilidad "a", "b"y "c" (forzada, seguramente, pero compatibilidad al fin)).
Sin embargo,
  1. la primera puede albergar a una persona llena de resentimiento,
  2. la segunda ser incapaz de escuchar o dar un buen consejo,
  3. y el tercero, aunque sea verdad que nos quiera, ser tan soberbio ó egoísta que amputa cualquier felicidad potencial conjunta.
No es tarea sencilla, darse cuenta de qué está hecha la gente. Si, por ejemplo, yo tuviera que hablar de mí, creo que me tiro por la ventana antes de barajar tres o cuatro opciones que ni siquiera sé si son tan ilustres. Pero lo cierto es que conocer personas nobles, encantarme con ellas y tener esa certeza de incondicionalidad y trascendencia, es una de las cosas que más me gustan de estar viva.