11 dic. 2007

Separados al Nacer

No es mi estilo (el del post), pero me sentí morir de la emoción cuando descubrí ésto:

Mika, cantante & futuro esposo






















Martin Lousteau, flam
ante Ministro de Economía






















NECESITO que entiendan la felicidad que se apoderó de mí en ese instante. Es como que Jessica Cirio sea boletera del subte o Victoria Vanucci la que dice el pronóstico todas las mañanas.
No sé si me explico.


10 dic. 2007

Teoría de las Cajas (o Tutorial Básico de Autoanálisis)


En alguno de sus ensayos (no recuerdo exactamente en cuál), Ernesto Sábato dice que todos tememos a las matemáticas porque un error en ese campo se evidencia rotundamente, de tan perfecta y exacta que es. Y que, en cambio, en materias como política todos nos lanzamos a opinar sin conocimiento sustentable, ya que un paso en falso quedaría enmascarado en la inmensidad de opiniones y aristas que comprenden la complejidad de dicha asignatura.

Como toda persona que coquetea con la ciencia, siempre me desveló, cuando no angustió dramáticamente, no entender determinadas cosas.

De chica desarmar cajas era una buena forma de abordar el problema. Deshice al menos una docena de objetos musicales varios , radios y juguetes para ver que tenían adentro, qué y cómo los hacía andar.
Recuerdo con una memoria casi patológica (patológica para mi, que nunca me acuerdo nada) la emoción de descubrir el rodillo con los puntitos en relieve de una cajita de música. Me acuerdo absolutamente cada detalle: qué tenia puesto, el patio de mi abuela, el paredón, los árboles que tenían frutas y los que no.

Más grande, cuando esos misterios perdieron su encanto (o no, pero sobrevinieron otros menos tangibles) me empezaron a preocupar otras cosas: procesos, reacciones, consecuencias, decisiones, elecciones, sentimientos.

Y acá, aun no sé si por desgracia o por fortuna, todo es más complicado. Menos ejecutivo, menos perfecto, menos claro. Toca llorar mucho, hablar con los amigos, hablar con el psicólogo, dudar de la carrera, leer algun que otro existencialista, caer en la cuenta de que se entendió todo mal al volver a leerlo un tiempo después.

Ahora todos sabemos, o al menos yo sé , ya no se trata de desarmar cajitas, sino que, en un intento infructuoso de desprenderme de la angustia de no comprender lo que me rodea, ordeno, selecciono, tamizo, pongo todo en su lugar. Armo cajas con rótulos y tengo entonces mejor manera que encontre de simplificar el caos que me desconcerta.

Reirme como desquiciada no es solo un prejuicio, es la manera que encontré de no enfrentar lo desconocido. Mofarme de una vaga que estudia expresion corporal o mimo y no una ingenieria es en realidad evitar ponerme a pensar qué tiene esa persona que yo no que hace que sienta seguridad con algo tan cuestionable.

Llegado este punto, armo mis cajitas, atino a dominar el desorden y las miro satisfecha y las muestro orgullosa. Porque, entropia o experiencia doméstica mediante, todos sabemos la cantidad de energia que necesitamos para que el desorden se vuelva orden.

Lo bueno de esto de armar cajas es que si, es mas facil y lo que antes me amargaba hoy logra que me ría a carcajadas.

Lo malo es que proporciona una vision parcial, caprichosa y acaso irreal del mundo.

Y lo que no es ni bueno ni malo, pero es muy cierto, es que las cajas son nada más que un sitio de paso en el cual las cosas se quedan sólo hasta que les encontramos un lugar más acorde, funcional y definitivo.

Así las cosas, será cuestion de ponerse a desarmar.