4 ene. 2006

Morning Glory

El colectivero que dice buen día. El apuesto caballero que sube en Callao. El acertado estilo y charme de la chica rubia y bajita que se sienta por la mitad del coche. Las señoras que me alertan que tengo la mochila abierta o la etiqueta de la ropa nueva colgando. El recorrido lineal y prolijito. Los eventuales extranjeros. Que los lectores tengan ejemplares de Saramago sobres sus faldas y no Coelhos o Bucayes. Que la gente que viaja parada se acomode bien en el fondo y recien de ahí en mas vayan ocupando lugares adelante. Los 2 o 3 que toman Actimel. Que casi nadie habla por celular a los gritos.


Creo que aunque tuviera un avión para mi sola, seguiría yendo al trabajo en la línea 26.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola:
Me encantó morning glory...yo tambien por suerte tengo la gran cualidad de ver las cosas a través de este tipo de mirada a la mañana y en general. Y por suerte (porque parece ser una cualidad de la cual se carece o no, y no un habito bueno que con esfuerzo se perfecciona)no soy como una gran amiga mia y compañera de trabajo que insiste con que ella a la mañana no habla..o lo peor maltrata a todo quien se le acerque. Yo tambien tengo mañanas gloriosas en que miro a mi alrededor y me fascino con los mas pequeños detalles..gracias

Betty Carol dijo...

A la mañana todo está virgen y los pequeños lindos detalles embellecen, necesariamente,el día entero.