25 ago 2006

Refutación (o Redefinición) de la felicidad

Una deficinición de la palabra felicidad refiere a un estado de ánimo que se complace en la posesión de un bien. Pero para mi, esa aseveración es errónea.

Tengo motivos para creer que felicidad y tiempo presente no son compatibles, ya que lo que modela la felicidad es el deseo y no el logro.

Una pareja no es feliz porque sus miembros se entienden de maravillas o porque se confiesen enamorados, sino porque van a irse el fin de semana a San Pedro en carpa, porque sus hijos se van a llamar Ivan o Tamara o porque algún pariente optimista y esperanzado ya les regaló un juego de respasadores.

En otro ámbito, un estudiante no es más feliz con un 10 que con un 9, y la dicha de un empleado administrativo no es mayor un sábado -con el fin de semana declarado e instalado- que un viernes a las 17 hs, planificando el partido de fútbol o el asado con los amigos.

Es más, un par de botas nuevo supone ser La Felicidad hasta que las tenemos. Y entonces ahí nos damos cuenta de que, si bien son fantásticas, no nos combinan con ningún saco.

Cada meta, cada objetivo, cada gol es un pasaporte a este universo de alegría, goce y bienestar, hasta que lo conseguimos.

La felicidad es el ímpetu gracias al cual cumplimos lo que nos proponemos y no la comodiad del podio.
Es la sensación inminente de que ese giro imposible esta vez sí nos va a salir, no la terminación del mismo, prolija y dentro del tiempo musical.
Es, en un exámen final, saber exactamente qué vas a contestar a la pregunta que te hizo el profesor y no la nota alta en la libreta.
Es el estado de ánimo que se complace en el deseo de un bien.

O la felicidad es también el estado trancisional y ficticio entre el momento en el cual crees que superaste todo y el preciso instante en el que el cretino abre la puerta de tu oficina con dos cafés "porque hace bastante que no hablamos".

Razas urbanas. Hoy: los vendedoresdezapatos (o El porqué del éxito de Ebay)

La escena es mas o menos así:
Local de calzado. Liquidación. Yo forcejeaba dulcemente con una bota que decidí probarme.
El vendedor, todo generoso él, me ofrece su ayuda.
Lo espanto porque tengo un complejo importante con mis gemelos ganados a fuerza de años de releves y foundues y odio que me los miren.
vendedor: Ey! qué te pasa?
yo: Nada, es un complejo. Maldita danza clásica.
vendedor: Ah! bailás?
yo: No tanto ahora, cuando era mas chica sí.
vendedor: Y por qué no seguiste?
yo (con ambo): Medicina no me deja mucho tiempo. El trabajo menos.
vendedor: Ah! pero qué ocupada!!! Ni tiempo para tener novio te debe quedar.
yo: Qué? (me choca mucho la gente confianzuda, pero le volví a preguntar porque por ahí se reivindicaba)
vendedor: novio, tenés?
yo: Sí, novio sí. Lo que no tengo es tiempo.
vendedor: Re poco lo ves...
yo: Si, por eso cuando lo veo tengo que estar divina y por eso necesito que estas malditas botas cedan de una vez.
A ver estas otras....
Aia, las dos me gustan. No sé con cuál quedarme. Perdoná la indecisión.
vendedor: A donde sea que estés yendo, vas a llegar tarde.
yo: A mi médica voy, pero estoy en horario.
vendedor: A tu médica? Por? Qué tenés?
yo: ???? ( Lo del novio puede ser, el pibe era vendedor de zapatos y por ahí algunas mujeres les cuentan esas cosas...pero en qué momento se supone que se generó la atmósfera necesaria para comentarle mis problemas de salud?)
vendedor: Tenés una enfermedad o te vas a hacer un chequeo?
yo(pensando en qué divertido sería decircle que tengo un mal mortal y ver su cara): Mnaaaa, siiiiii..chequeo (aunque lo desee con toda mi alma, no me sale ser tan jodida).
Éstas me llevo.
vendedor: Al fin!!!!
yo: Perdón??? Debe haber clientas mucho peores. Yo tardé 15 minutos en total, desde que entré.
vendedor: Está bueno, igual
yo: Ay, pobre. Debe ser terrible soportar mujeres eligiendo zapatos. Más en una liquidación.
vendedor: No, de verdad. Está bueno. Me ayuda mucho para los personajes.
yo: Ah, si. Pago allá?
vendedor (tenaz): Para los personajes me sirve, todo esto
yo (resignada, total hoy, de todos modos, había sido un día malo): Qué personajes? Actuás?
vendedor: Si, eso y escribo también. Por eso esto de la venta es lo mejor que te puede pasar si estas medio así "en el arte".
yo: (la expresión "estar en el arte" me puede, pero MAL) ahhhhhhhhh...mirá qué bueno.
(En este punto ya le tenía tristeza o compasión) Y tenés un blog?
vendedor: No, yo escribo.
yo: En un pago, está bien.
vendedor: Y las otras botas por ahí te las vas a llevar también?
yo: Capaz, por ahí si las cuentas me dan, vuelvo.
vendedor: Bueno, tomá. Cualquier cosa, me llamás (tarjetita del negocio con un número de celular).
Como clienta sos medio indecisa...pero como mina sos copada vos!!!
yo: Ah si! Listo!!!
Por ahí tengo que ser más antipática y proponerme seriamente responder con monosílabos.
O anunciar a viva voz y desde el principio que VOY a llevarme algo para tener que evitar así el galanteo (marketinero?) del vendedordezapatos que más que halagarme hace que me sienta nerviosa, acosada, ruborizada y con ganas de salir corriendo.
Igual valió la pena. Las botas son tan bonitas.
Otra vez me pasó que casi adopto a un vendedor de Frávega, pero eso se las cuento otro día.

12 ago 2006

Kit básico para la superación del amor perdido


Tuvo que pasar un poco mas de un año, 15 días de vacaciones con mis amigas, dos novios, 4 amantes, 3 peces, 900 horas de estudio, 100 horas cátedra de docencia, 460 horas de danza, dos funciones a fin de año, miles de cajas de pañuelos, un par de borracheras vergonzosas, un manojo de amigos nuevos, 14 libros, dos recitales memorables, varios pares de zapatos, unos 50 discos, una mudanza, un montón de cartas que nunca mandé, un ascenso, una computadora y un reproductor de mp3 nuevos y vaya uno a saber cuantas cosas mas para que lo olvide. Bueno, para que no me duela tanto.

Ojo, esto no es una queja y mucho menos un lamento; pero esta fugaz revisión me hizo pensar que, en tiempos como los que corren no es en absoluto eficiente invertir tamañaza cantidad de recursos en un caso así.

Los componentes del set que describo a continuación tienen como objetivo principal disminuír los tiempos de rehabilitación que sobrevienen a una separación no deseada.

1- MSN messenger
Es una herramienta indispensable. Es versátil, práctico y cumple una variedad de funciones fascinantes, a saber:

a) Semillero: Seguramente mientras Ud. estuvo en pareja no fueron pocas las ocasiones en las que alguna persona se vio seducida por sus encantos y consiguió su dirección de hotmail. Ud., fiel como un lazarillo, nunca le aceptó una cita, pero el personaje en cuestión quedó incluído en su interminable lista de contactos para intercambiar alguna que otra vez un saludo o una observación acerca de un conocido en común.
Puede ser que también formen parte de esta lista sus ex, alguna aventurilla loca o alguien a quien ni siquiera conoce.

Bien, ha llegado el momento de hacer valer la pena el tener que leer cada día las estúpidas frases que toda esta masa elige como nick y explotar este recurso: ponga fotos sugerentes, frases que evidencien su soltería (doy por entendido que a ninguno de mis lectores se le va a ocurrir poner el título de un tema de Arjona con el emoticon de carita triste, claro está), abra mil ventanas y coquetee indecentemente con todos, total si algo se va de las manos siempre cuenta con recursos que van desde cambiar su estado a "busy" hasta cerrar la sesión.

b) Corroborador
: si bien mucha gente le recomendará que evite todo tipo de contacto con el objeto de sus desvelos, mi metodología apunta más a una terapia de choque y aliento lo contrario, siempre y cuando se cumplan determinadas condiciones.

Por ejemplo, si su ex no era muy agraciado en su lenguaje, incrépelo con preguntas rebuscadas y de extremadamente dificultosa comprensión. Trate de que escriba palabras que lo sometan a tormentos ortográficos y deléitese viendo como en su ventana las q o las c son reemplazadas por una k. Este sencillo método le ayudará a comprobar la imbecilidad del sujeto que todos sus amigos y familiares ya habian notado con anterioridad.

Obviamente, este punto debe ser desestimado si su anterior pareja tiene un dominio del idioma de medio a avanzado porque sería totalmente contraproducente.

c) Promotor del narcicismo: en momentos post separación es frecuente que uno se vea tan bello como un cascarudo cojo. Arremeta contra esta desagradable sensación poniendo fotos cargadas de producción y estética y hágase el humilde cuando empiecen a abrirse las ventanitas clamando "qué foto!!! sos vos?"

c) Resistencia: este punto puede alternarse con el b): cada vez que su ex aparezca saludándolo, cierre la ventana sin siquiera leer lo que dice. Al principio le será difícil, pero verá que después de cierto entrenamiento le resultará tan sencillo como necesario.


2- Música
Ya sea para levantar el ánimo en esos días que no podemos seguir o para dar rienda suelta a nuestras lágrimas cuando necesitamos desahogarnos, no hay mejor complemento que una buena dotación de discos elegidos con antelación para la ocasión.

Recomiendo para el primer caso Supergrass, Fun People (un poquín mas contundente) o robarle a los hermanitos menores alguno de Árbol. Para el segundo, el disco "Viva la Tristeza" -especialmente la versión de Jimmy Scott de "Nothing compares 2U" o alguno de Carla Bruni.

Con respecto a estos últimos permítame aclarar que si bien -como dije- tienden más a precipitar el llanto que a calmarlo, verá que de pronto se halla sumergido en una atmósfera contenedora y agradable.

3- Té
Si todavía no tiene, hágase de un stock surtido que incluya hierbas y especies como canela o vainilla. También necesitará un tazón de una capacidad de 500 cm3.
Eso y una buena película lo harán sentir mas reconfortado, especialmente los días de semana.
Particulamente me opongo a las bebidas blancas porque al día siguiente las consecuancias pueden ser fatales y le harán aún más difícil sobrellevar su ya torturada vida cotidiana.

4- Estudios universitarios
Si Ud. ya terminó su carrera o nunca empezó alguna, corra a su casa de estudios amiga e inscríbase en eso que siempre por falta de tiempo o convicción nunca hizo.
Por experiencia, le recomendaría que no sea medicina, pero siempre es interesante saber un poco más de arte, historia o cine. Ojo, matemática y física también tienen su costado encantador y las inginierías son redituables.

El objetivo de este punto es que sus unidades de medición del tiempo cambien por otras nuevas. Así, una vez que esté atestado de exámenes o entregas Ud. ya no dirá "hoy es 10 de agosto, hace casi 4 meses que cortamos con fulanito" sino "hoy es 10 de agosto, faltan 3 días para el final y todavía me queda un montón para leer"

5- Blog
Aunque jamás haya escrito ni siquiera una tarjeta de cumpleaños, el blog puede resultar fabuloso en estas cuestiones.
Tiene además a favor que contando lo que le pasa aquí, libera a sus amigos de tener que sosportar su melancolía y crisis emocionales.
No tenga verguenza y vomite cualquier pavada que se le venga a la mente, la blogósfera es infinita y siempre habrá algún lector desprevenido al que su palabrerío lastimoso le parecerá genial y se lo hará saber en un comment.

Se recomienda leer con atención y seguir al pie de la letra las instrucciones.

Royal Jelly se desentiende de todo tipo de responsabilidad legal por daños incurridos en el uso indebido del material aquí enunciado.

10 ago 2006

Glam Hospital

Jefe de Sala: cuál es entonces la orientación diagnóstica de la paciente que vimos recién?
Yo: Insuficiencia cardíaca congestiva, probablemente debido a insuficiencia mitral
Jefe de Sala: Cuál es el resumen semiológico?
Yo: Blablablablabla...es diabética....
Jefe de sala: y en una de esas, está mal controlada, no?
Yo: por?
Jefe de sala: su aspecto, es descuidado.
Yo: Disculpe, pero no diría eso. Tenía las raíces del pelo mejor teñidas que yo, y las uñas arregladas, indudablemente esa mujer NO es descuidada.
Jefe de sala: ....

28 jul 2006

Confesiones de Invierno



A veces me cae la ficha de que todo lo que uno consigue con tesón, constancia y disciplina nunca va a estar realmente bueno porque jamás tendrá la frescura, la espontaneidad o la irrefutabilidad de lo genuino.

Hoy lo extraño como hacía mucho tiempo que no, y tengo muchas, muchísimas ganas de mandar toda la ternura, los "por el bien de la pareja" y la cotidianeidad en los cuales de golpe me soprendo inmersa al demonio, dejar de planificar y domesticar lo que me pasa, sincerarme e ir rauda a su balcón a gritarle que...

Bueno, en realidad no sé bien que le diría....es que tendría que ser algo romántico pero no meloso, inteligente pero no rebuscado y declarativo pero no estrepitoso.

"Te quiero a vos" no, porque va a salir con su moralismo a preguntarme por qué si lo quiero a él estoy con otro

"Las tres veces que te dejé no sabía lo que hacía" tampoco. No quiero que crea que soy esquizofrénica, borderline o sonánmbula.

"Ya me salen ricas las milanesas" es muy dulce, pero también demasiado doméstico.

"Sos el peor novio que tuve pero te quiero todo el tiempo" es excesivamente realista y motivo de discordia. Si voy a hacer semejante ridiculez, que por lo menos sea algo que no sepa o que tenga una estética un poco más cine de los ´50.

Bueno, ya. Se me fue la pulsión.

Además, tampoco sé donde vive ahora....y en una de esas ni siquiera tenga balcón.


La conclusión final de este rapto sentimentaloide es que cada vez que nace un blog, un psicólogo deja de alimentar a un hijo.




25 jul 2006

Endúlzame los oídos

Los cantantes, ya sea solistas o vocalistas de una banda de rock son un 30% voz y un 70% actitud. Puede haberlos mejores o peores, más lindos o más feos, más carismáticos o más distantes, pero ellos tienen a su cargo, además de transmitir al público una idea o un juego de palabras, enloquecer a las mujeres. Juegan con eso y nos seducen desde ese lugar inalcanzable, apuntando a despertar a la Penny Lane que, indefectiblemente, todas llevamos dentro.

Ahora bien, qué pasa si transgredimos el límite de lo posible y efectivamente llegamos a tener algún tipo de contacto con nuestro amor platónico? Y qué pasa si el se enamora perdidamente de nosotras? Y si encima de todo resigna su imagen de soltero codiciado y nos propone casamiento? Eh? Qué pasaría?

En mi caso, sería algo así

Con Arjona

Es la mañana, es el desayuno y yo estoy untando tostadas frente a la ventana, recién salida del baño que me despabila.Entonces viene él (con un toallón en la cintura y apestando a loción), me abraza por atrás y, pegándome el pelo mojado y su fragancia musk en la mejilla, me tararea al oído su próximo hit "Mujer en la ducha". Depués inspirado como siempre, sigue intentado canciones y hace analogías de la mermelada, el olor del pan, el olor del café, la forma de las tazas y hasta el dedo que me acabo de quemar con la tostadora, todas con mujeres o partes del cuerpo de mujeres.

Cuando yo no estoy en la casa, saca compulsivamente las camisas del placard y les arranca las mangas valiéndose de un tramontina. También me esconde los cigarrillos porque está convencido de que si sigo fumando mi piel o mi olor ya no serán sus musas.

Es una bestia en la cama, pero la arruina diciendo palabras como caliente o humedad cada 4 segundos.

Harta de exigirle que se ponga una remera para sentarse a la mesa y de tener que fumar en el balcón, le pido el divorcio.

El juicio es como nuestro matrimonio, untuoso y melodramático, pero Ricardo se recupera y compone 159 canciones de desamor que lo llevan a colmar todas las fechas disponibles en el Luna Park de acá al 2026 .

Con Alejandro Sanz

Esta sería una relación tibia, inocente, calma. De sábados a la mañana haciendo fiaca y cosquillas en la cama, con pijamas idénticos de color necesariamente blancos, mirando dibujitos o el discovery channel.

Con perro Golden Retriver que trae obedientemente La Nación y cenas con amigos por lo menos 3 veces por semana.

Con compras de todo en packs por dos: las maquinitas de afeitar, las medias, las cremas, el perfume, las pantuflas, los pañuelos, las revistas y hasta las bicicletas.
Y con un final en buenos términos, probablemente debido al aburrimiento de ambos, en el cual él se queda con Toby y yo con el ficus domesticado.

Con Sergio Denis

Mi ídolo indiscutido de los 8 a los 10 años sería un marido respetuoso, atento y considerado; que recuerda las fechas de los aniversarios y ayuda en el jardín.

Un señor clásico que no se sienta a la mesa si no hay struddel pero que a la vez ansía vivir la vida a pleno, viajar a la patagonia para alzar pingüinos bebés en brazos y probar cosas nuevas.

Las recurrentes crisis emocionales que lo aquejan porque Susana ya no lo invita a sus programas o porque la mejor oferta artística que le hacen es cerrar la Fiesta del Chivo en Trenquelauquen serían el principio del fin.
Con Eddie Vedder

De él me encanta su inicio grunge y rebelde y que haya evolucionado hasta ser el cantante con la mirada mas dulce, triste y melancólica que existe.
De tener el privilegio de ser la Sra Vedder procuraría que no sufra, cuidarlo y hacerle mucho bien, incluyendo recomendaciones de indumentaria para sus recitales.

Me imagino apoyándolo en cuanta causa se le ocurra, desafiando compañías multinacionales, disfrutando charlas larguíiiisimas y discusiones sabias o adultas, alternadas con finesdesamana estrepitosos, rememorando los `90s.

Además sería un padre excepcional, de esos que componen temas históricos para sus hijos, con enseñanzas tan eternas como invaluables .

Con tristeza supongo que terminaríamos debido a que, después de un tiempo, yo dejaría de acompañarlo en sus cruzadas por un mundo mejor porque mi tolerancia tiene un límite y las masas con pancartas me provocan asco y deseos de homicidio.

Con Brandon Boyd


Este es el hombre más bonito del universo. Más que como esposa, me veo como una ameba embelesada con tanta perfección.

Me imagino a él tocando las congas, con los ojos cerrados y cara de concentración y yo sacándole fotos.

A él pintando budas y fractales, con un jean que insinúa las inserciones de sus maravillosos oblicuos, y yo escondida atrás de las pinturas y los lienzos, sacándole fotos.

El único momento en que recupero la sensatez sería a la noche, cuando después de cenar nos quedamos discutiendo sobre mecánica cuántica y teoría de supercuerdas mientras tomamos el jugo que indica la dieta macrobiótica.

De todas maneras, también me veo resignando por momentos mi ímpetu científico, sucumbiendo y creyéndome sus fotos y testimonios acerca de la combustión espontánea, todo a cambio de que al día siguiente de una noche de sexo tántrico me despierte cantándome "I miss you" al óído.

El único motivo de discordia que se me ocurre (contemplando la posibilidad de que las fotos no le molesten y que no me revolee la Reflex por la cabeza) es otro integrante de Incubus. José Pasillas no será tan lindo, pero es guitarrista. Y para mí, es sabido, un punteo virtuoso vale más que un abdomen trabajado.

9 jul 2006

Chupate esta mandarina



Si a un hombre le mencionan la palabra dieta es de inferir que éste se sorprenda o incluso sienta temor, ya que es posible que la asocie con términos como hipertensión, hipercolesterolemia o gastroenteritis.

Para una mujer, en cambio, el vocablo dieta es solamente el título de un archivo ubicado en su memoria que contiene una cantidad infinita de conocimiento ganada a fuerza de años de lectura de revistas Para Ti, investigación en sitios de internet afines (que van desde la prestigiosa Clínica Mayo hasta gordosenlalucha.com), deambulación por consultorios de nutricionistas y endocrinólogos y conversaciones con el entrenador del gimnasio.
Si bien son datos específicos, que podríamos calificar como profesionales, es bastante probable que si uno le pregunta a una dama cuál es su Indice de Masa Corporal, cuántas calorías tiene una rebanada de pan salvado doble o qué cantidad de actividad aeróbica se necesita practicar para utilizar los depósitos de energía lipídicos, ella lo conteste con total naturalidad: con la naturalidad de alguien que desde la pubertad ha mantenido una lucha sin cuartel contra los kilos de más, la naturalidad de alguien que ya se olvidó cómo era comer cuando tenía hambre y no cuando toque la “colación”, la naturalidad de alguien que sueña con mandar un día tanta conducta y dedicación al demonio y atiborrarse de obleas y alfajores triples, para luego pagarse una liposucción en algún prestigioso centro de estética.
Y es curioso, o irónico, pero tanta lucha pocas veces tiene sentido. La obsesión y la relación culposa que las mujeres tenemos con la comida pareciera haber desarrollado en nosotras un mecanismo refractario a cualquier nuevo plan de alimentación que se imponga: entonces por más que hagamos la dieta del repollo, la de algún doctor de moda -que en general es cardiólogo, en general es de Chicago, en general su apellido empieza con Mc y en general hace furor en Miami-, la de Cormillot con sus 46 raciones diarias o la de un planeta hace días descubierto; por más gelatina sin sabor y tallos de apio con Casancrem, la pesita de la balanza insiste en mantenerse en ese número que tanto nos atormenta.
Los hombres, en cambio, en un primer momento lucen su panza orgullosos, y cuando el médico los increpa simplemente dejan de comer pan o tomar Coca Cola, y adelgazan 15 kilos.
Pero bueno, no todos somos iguales. Ni siquiera las mujeres, poniéndome detallista.
Dentro del grupo femenino, tenemos matices como éstos:
La que todas queremos ser: Esta condenada come como un mamut embarazado. Ya le hicieron estudios parasitológicos, biopsias intestinales para ver si era celíaca y análisis de hormona tiroidea, pero todo está en perfecto orden; simplemente su cuerpo parece no haber sucumbido a los malditos mecanismos evolutivos, así que no almacena nada. Cada vez que la vemos está un poco más delgada y hasta llegamos a preocuparnos por su salud. Ella sonríe y nos deja tranquilas cuando propone ir a comprar una docena de donuts bañados con chocolate para acompañar el mate y el estudio.
A favor: disfruta de la comida sin la más remota culpa y siempre le quedan bien los jeans.
En contra: si algún día llegara a perderse en el desierto, no viviría más de 20 minutos.A algunos hombres les parece demasiado flaca.
La desinteresada: Para ella la comida es solamente alimento. Come cuando tiene hambre, deja el plato por la mitad si se siente satisfecha. No cocina casi nunca, salvo las premezclas de Blancaflor, a veces, para cuando invita a su novio a cenar. Tampoco muere por las golosinas, pero cada tanto compra algún bomboncito que puede conservar intacto por semanas en la cartera.
A favor: esa relación con los alimentos se me hace súper civilizada, natural y elegante.
En contra: en general, el mismo desinterés que tiene con la comida lo tiene con la mayoría de las cosas. Es como si le faltara pasión.
La resignada: Se sabe excedida de peso y eso le molesta, pero no tiene el carácter suficiente para someterse a un régimen. Suele quejarse y hacer comentarios irónicos al respecto de su apariencia, pero responde con negativas a sus amigas que le proponen ir a Body Combat o a Pilates. Por ahí empieza una dieta el lunes para desdibujarlas el martes y abandonarla por completo el miércoles, pero hasta allí llega su voluntad.
A favor: en general son chicas bonitas de cara o con alguna aptitud intelectual o cultural en la que se destacan, razón por la cual mantienen su austoestima.
En contra: no sé, pero me alarma la gente que no tiene voluntad.
La gorda feliz: Cada año que pasa sube dos talles de pantalón, pero a ella no le importa: se pone escotes un poco más profundos y se ríe a carcajadas de todo, contagiando buen humor y convidando las exquisiteces que cocina. Eligió disfrutar al máximo la comida y sacrificar en cambio la posibilidad de tener una buena figura.
A favor: en algún punto se parece a la que todos queremos ser, pero con unos 50 kilos de diferencia.
En contra: la quieren como amiga
La resentida: Su historia familiar, su contextura y sus piernas en X pronosticaban ya desde chica un futuro mórbido. Pero a los 13 años, cansada de las gastadas de los compañeros del colegio, le pidió a su mamá ir a un nutricionista y, desde entonces, vive a dieta estricta. Si bien las cosas mejoraron, tampoco cambiaron radicalmente, y ella es hoy en día una chica “rellenita”. Sin embargo, constante y tenaz como es, insiste en su lucha, convencida de que alguna vez llegará el día en que podrá silenciar los genes que heredó con yogur descremado.
A favor: Su voluntad de acero
En contra: Su envidia e intranquilidad. Esta es la que mira de arriba abajo -como si quisiera escanearlas- a las chicas más longuilíneas con los ojos inyectados, mientras rechaza el postre y pide agua con limón.
La pelotuda: Llora por los tres kilos que ganó en invierno y hace escándalo en un restaurante si la milanesa que pidió tiene mucho pan rallado, pero reemplaza los “permitidos” de la dieta a su gusto y antojo, total se come 4 facturas con pastelera pero cena ensaladita (eso sí, con medio bidón de aceite)...o en lugar de usar ese queso sin gusto desliza sobre las tostadas “Manty” de pote verde.
A favor: su inocencia es admirable.
En contra: su ignorancia no.
La maniática: hace tres clases de step por día, pero obviamente todas mal. A ella no le preocupa entrenar o tener buena salud. Su pobres neuronas -que se matan entre sí por quedarse con la última molécula de glucosa que fluye por la sangre- solo entienden los conceptos de caloría y balanza. Salta y salta y salta como enchufada a una central eléctrica, pero trabaja mal los músculos y termina con los ligamentos destrozados. Fuma cuando tiene hambre y se la pasa hablando de los cuatro kilos de asado y los 9 platos de ravioles que se comió el fin de semana, aunque todos sabemos que es mentira y ella sepa que nosotros sabemos que es mentira.
A favor: las historias de todo lo que come son desopilantes.
En contra: está enferma.
La Fan: Empezó dieta hace un mes y desde entonces se convirtió en una soldadita de la salud. Va para todos lados con sus tuppers con cereal o tiras de zanahoria y no deja de comentar ni un segundo lo bien que tiene la piel y cómo le volvió a entrar la ropa de antes de casarse. Dos veces por semana va “al grupo”, que son reuniones en el consultorio del médico que trata a ella y a otro puñado de valientes: allí intercambian recetas bajas en calorías y consejos para cuando sobrevienen los ataques de ansiedad. No entiende cómo hizo durante tanto tiempo para vivir sin comer su granola a la mañana, sin tomar su vaso de jugo de frutas antes de dormir o sin correr sus 7 km diarios.
A favor: vida sana y felicidad. El consabido equilibrio.
En contra: es un estado perecedero. Aburrirse de tanta falacia y volver a la sedentaria práctica de atorarse con dulce de leche en el sillón es un mera cuestión de tiempo.

29 jun 2006

El amor en tiempos de Influenza



Betty: Sos la persona mas buena y comprensiva del mundo y yo una insoportable. Gracias por bancarme.

Él: Yo no te banco, Beth. Te padezco

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SANTI says: TE QUIERO, TARADA Y QUERER NO ES ESTAR ENAMORADAO, ES QUERER NI COMO AMIGO NI COMO NOVIO , TENER AFECTO POR LA PERSONA DEL OTRO, VA


Betty says: ah bueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeno

Betty says: afecto

Betty says: seamos sinceros, nosotros no nos tenemos afecto, nos tenemos ganas

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El ex que me hace doler: Ay Beth…. Hace tiempo aprendí la diferencia entre las palabras sabias, las poéticas y esta basura. cómo? Escribiendo de las tres, yendo de la última a la primera. Ah! Y teniendo el valor de reconocer la diferencia.
Un gran hombre supo bien de esto en su momento: a las cosas feas las llamaba por su nombre para que a nadie le quedasen dudas, pero a las lindas las cubría de poesía para que sólo la gente de buen corazón pudiese alcanzarla. Sabés quién?


Betty: Santo Biasatti?



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Que yo no soy digna de vivir el sentimiento más poético de todos no es ninguna novedad. Lo triste son estas conversaciones, que me lo recuerdan.

Eso y que me molesta muchísimo caminar de la mano o abrazada de alguien.

25 jun 2006

Futuro Perfecto

Un exámen final, el estreno de una obra ensayada con esmero, un partido de fútbol definitorio o el resultado de un sorteo suelen despertar en las personas sensaciones tan intensas como variables, tan generalizadas como íntimas, tan primitivas como eternas.

Así, signos como la ansiedad, el miedo, la euforia y -por qué no- otros mas fisiológicos como la taquicardia y la sudoración en las palmas de las manos se apoderan de nuestra conducta logrando sumirnos en un estado particular, único, singular. Un estado que sin exagerar nos patea nuestro punto de encaje desplazándolo y dejándonos inseguros, débiles y temerosos.

Humanos como somos, no siempre estamos lo suficientemente fortalecidos como para sobrellevar este tipo de situaciones con calma y decoro e, imperfectos al fin, caemos sin remedio en recursos simplistas y mediocres.

Poco importará entonces si somos ingenieros genetistas, instructores de Aikido o Eduardo el almacenero; ningún valor tendrá nuestro patrimonio económico ni el cultural ni nuestros rasgos fenotípicos: de una manera ubicua y sistemáticamente un comportamiento rústico y ancestral se instaurará sin más. Las habrá más o menos respetadas, más o menos reiteradas, más o menos desopilantes, pero sin miedo a equivocarme puedo asegurarles que es significativamente probable que sucumbamos a la tentación de una cábala

El sentimiento cabalístico, es bien sabido, poco tiene que ver con lo racional y lo meditado: diría que es mas bien un hijo bastardo del pánico, del desconocimiento, del descontrol.
Sin embargo, tampoco creo que sea nada más que una mentira.
Mi inquietud y método científicos me llevan a delinear cuatro hipótesis, cuatro categorías, cuatro razones, cuatro respuestas a la pregunta de por qué esta costumbre se mantiene a través del tiempo y por qué ocupa un lugar importante en la mayoría de los mortales.
Hipótesis 1 - Los agnósticos
Esta teoría tiene su fundamento en el Principio de Incertidumbre. Sus seguidores postulan que si es imposible determinar con presición la posición y la velocidad de una partícula, tanto mas imposible será determinar la posición y la velocidad de conjunto de partículas como por ejemplo podría ser una pelota entrando al arco del equipo contrario. Y menos que menos realizando una actividad previa.
Es este el tipo de gente que escupe las velas que su madre enciende para el exámen, pasa desafiante por debajo de una escalera o tiene una velador de caracoles en la mesita de luz, no tanto porque le guste (cuesta creer que esos adornos de verdad sean del agrado de alguien) sino para demostrar que ellos no le temen realmente a nada.
Se ríen de la palabra destino y se sientan con los tarotistas de Plaza Francia para mofarse de ellos y hacerlos quedar en ridículo.
Grado de seguridad en sí mismos: 100%.
Color Favorito: amarillo
Hipótesis 2 - Los creyentes cautos
Ellos saben que el destino no existe, pero la Entropía sí y las cosas que uno haga de alguna manera influyen en el futuro.
Este grupo cree en la justicia universal y está convencido de que si el esfuerzo es de una magnitud suficiente, podrán lograr que se concrete lo que ellos tanto ansían.
Son los que hacen promesas duras, contundentes, como dejar de fumar, raparse a cero, subir el Aconcagua o ayunar una semana.
Grado de seguridad en sí mismos: 60%
Color favorito: verde
Hipótesis 3 - Los practicantes
Basan su manera de actuar en la célebre frase del todavía más célebre Albert Einstein "Dios no juega a los dados".
Creen que el destino está escrito pero que parte de ese texto tiene que ver con sus tips de buena suerte.
De esta manera, ante un exámen por ejemplo, estudiarán la mitad del tiempo y dedicarán la otra mitad a preparar la camisa lila que siempre usan en esas ocasiones, sacarle punta al lápiz que siempre le funcionó para los choices o escuchar el pronóstico del tiempo porque lluvia el día previo siempre significa aprobado.
El problema de estas personas es que si imprevistamente la camisa lila se ensucia, el lápiz es comido por el perro o el Servicio Meteorológico Nacional anuncia un día previo despejado, entran en pánico y deben recurrir a ansiolíticos para calmar su desesperación. El fármaco, claro, afecta también la calidad de su sueño, su capaciadad de concentración y su estado de alerta ; lo que indirectamente repercute en el resultado de su parcial o final. Para mal, obvio.
Ellos, necios y testarudos, atribuirán la falla a la falta de cumplimiento de sus cábalas y no a la depresión de su Sistema Nervioso Central, razón por la cual, para la próxima fecha, buscarán nuevos objetos milagrosos, en lo posible más resistentes.
Grado de seguridad en sí mismos: 30%
Color favorito: lila
Hipótesis 4 - Los fundamentalistas
Los de esta categoría no basan su comportamiento en ninguna teoría o frase científica porque sencillamente desconocen el concepto de ciencia.
El encuentro más cercano que tuvieron con este tipo de conocimiento fue el frasco con porotos germinados que hicieron en su tercer (y último) grado de la primaria, pero eso sucedió ya hace mucho. O fue generación espontánea.
No conciben la idea de universo mas allá de la dieta de la luna y para ellos cada cintita roja, cada ruda macho en el jardín, cada sahumerio, cada lechuza en el "aparador", cada tira de ajo, cada medallita, cada elefante con dólar enrollado en la trompa y cada trébol de cuatro hojas pudriéndose en la billtera es un pasaporte directo a la dicha y la buenaventura.
De todas formas, si algún espejo se rompe o a algún desprevenido se le da por pasar el salero de mano en mano, siempre se puede hacer un hechizo para neutralizar los terribles efectos que esas desgracias podrían acarrear.
Grado de seguridad en sí mismos: No aplica. No tienen la estructura del Yo bien definida.
Color favorito: rojo.

16 jun 2006

Casual Friday

Los personajes de la oficina no dejan de serlo bajo ninguna circunstancia.

El mundial, por ejemplo.

Si bien, como la mayoría de los deportes, el fútbol no me simpatiza el pasado viernes sucumbí al frenesí nacionalista y me adherí a las filas de los seguidores del partido de Argentina. La cosa era previsible: gente nerviosa desde las 8:30, gente colmada de adornos y cachivaches atribuyéndole a tales objetos dotes de buenaventura, gente embolsada en camisetas de improvisado shopping de retiro, gente preguntando cómo voy en el prode del cual no participé ni participaría jamás, gente desesperada pidiendo ayuda con los controles de las salas, gente, gente y más gente; todos ellos necesitando manifestar su ansiedad, nerviosismo o su amor a la patria.

Apenas pasados unos minutos de la pitada inicial los roles empiezan a evidenciarse, para terminar de definirse después del primer tanto a nuestro favor.

Cito algunos:

La recepcionista resbaladiza: esta chica no tiene reparos en mostrar su escote a quien quiera ver, independientemente de que el termómetro indique lluvia tropical o frío polar. Trata a todas las damas con simpatía aniñada y a los caballeros con una dulzura que dificulta trazar una línea entre lo amable y lo regalado. Viene a la sala donde se proyecta el partido con un sweater escotado rojo y una vincha de Argentina en la cabeza; y cada vez que se inicia una jugada prometedora inclina su cuerpo hacia adelante tocando los hombros del hombre sentado en la fila anterior, fingiendo estar nerviosa. Coquetea y comenta con el pasante de turno durante todo el partido, pero si finalmente se concreta un gol, se fundirá en un ferviente abrazo con un director de departamento o superior.

La mujer que sí sabe de fútbol: es la única en toda la empresa a la cual los varones participan de sus discusiones deportivas, en las que su opinión es escuchada con atención y respeto. También es la única fémina que se sienta en la primera fila, lugar reservado tácitamente al personal masculino.
Mira el partido crítica y friamente y festeja los goles con un sencillo pero sentido aplauso.
Cuando alguna de las cacatúas (ver más adelante) hace un comentario fuera de lugar en voz alta, ella girará su cabeza para fulminarlas con una mirada.

Las cacatúas: son 4 o 5 secretarias de más de 40 años que nadie entiende cómo demonios consiguen mantener su empleo. Llegan al partido tarde, hacen ruido con las sillas (debido a que deben ubicar sus enormes traseros) y traen un plato repleto de facturas de Pesce, todo mientras cotorrean en un tono de voz insufrible para cualquier mortal. Como tienen hijos varones que juegan los interescolares se sienten con derecho a opinar sobre el deporte, sin darse cuenta de que sus observaciones son tan inoportunas como prescindibles.

El que se quedó: la mayoría de los empleados con los cuales comparte la jerarquìa del cargo y los torneos de golf están viendo los partidos en vivo y en directo, habiendo sido invitados por clientes o por la Empresa. A él, porque nadie lo soporta o porque su departamento se viene a pique, le tocó quedarse. Mira el encuentro sentado en la primera fila, pero con un dejo de resentimiento e incomodidad. De vez en cuando se da vuelta y hace una mueca de disgusto al ver que no hay beneficios diferenciales entre él y el resto del personal.
Sin embargo hay que destacar que cada tanto concentra esfuerzos y buenavoluntad y pide que le pasen un mate para tratar de congraciarse con la plebe. Y la intención es lo que cuenta.

Los calientes: esta categoría está conformada por un puñado de muchachos que tienen como principal objetivo de la mañana toquetear, manosear, sobar y acariciar cuanta curva femenina les sea posible. Se sientan estratégicamente detrás del grupo de las chicas de Customer Service y tendrán un modus operandi similar al de la recepcionista resbaladiza, claro que como son hombres el ataque se concreta de una manera mucho menos sutil y aterciopelada. Así, abundarán manos en los hombros, manos en las manos, manos en el cuello, comentarios al oído, abrazos cuando empieza el partido, cuando hay cambio, cuando hay tiro libre, cuando hay tiro de esquina, cuando enfocan la tribuna, cuando termina el primer tiempo...y miles de demostraciones límbicas más, aprovechándose impunemente de que la atención de todo el mundo está centrada en la pantalla.

La chicas del Customer: para ellas el partido es un desfile masculino con escenario a la italiana. Emiten grititos de éxtasis cada vez que la cámara toma a alguno de los jugadores más agraciados, aunque sean del equipo contrario.

Merece un comentario especial una de ellas, que tiene un gorro puesto y que llega del baño justo cuando Argentina marca el 4to gol; razón por la cual se autoatribuye descaradamente la cualidad traer suerte. De ahí en más, cada movimiento acertado que realice el equipo serán considerados consecuencias de su presencia y ella saltará como un canguro deforme a los gritos de "Soy yo!" "Es mi gorro!!!"

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Les juro, queridos lectores, que hice mi mejor esfuerzo por no parecer una ermitaña inadaptada y compartir del grato momento que implica presenciar en grupo un evento deportivo de semejante magnitud, p
ero estas cosas realmente superan mi capacidad de conciliación y tolerancia.
El miércoles venidero me ofreceré voluntariamente a realizar guardias o pasaré a la historia como la culpable de un cruento asesinato en masa.